Vivir desconectado

Muchos de nosotros vivimos en ¨modo avión¨ o en ¨piloto automático¨ en ciertos momentos de nuestras vidas. Mientras que algunos pasan años, incluso décadas, viviendo de esta forma. 

Vivir en ¨modo avión¨ es lo que algunos psicólogos le llaman disociación y otros le llaman distracción o soñar despierto. Se trata de una forma de distanciarse de lo que está ocurriendo en tu vida y/o en tu entorno. Si se usa en situaciones específicas, puede ser una forma de sobrevivir a situaciones difíciles de enfrentar, especialmente si no podemos evitarlas físicamente. En esos momentos se trata de un recurso adaptativo. 

Sin embargo, algunas personas se quedan utilizando este mecanismo aún cuando sí pueden alejarse de la situación difícil o cuando ya cuentan con conocimientos o habilidades necesarias para enfrentar la situación. En ese caso se trata de un recurso desadaptativo.

Vivir en ¨piloto automático¨  es lo que algunos psicólogos consideran no estar atentos al momento presente, victimización o pasividad; puede asociarse con depresión, ansiedad y desmotivación. Consiste en centrarse en el hacer en vez de en el ser; en continuar haciendo lo que llevas tiempo haciendo sin cuestionarlo ni reevaluar si esas conductas siguen de acorde a lo que quieres realmente.

El antídoto de vivir en ¨modo avión¨ y en ¨piloto automático¨ es vivir intencionalmente. Vivir intencionalmente consiste en prestar atención a lo que haces cada día y reflexionar si es algo que decides continuar haciendo. Algunas preguntas que puedes hacerte en estas reflexiones son: 

  • ¿Cómo me siento mientras hago esto?
  • ¿Por qué hago esto?
  • ¿Para qué hago esto?
  • ¿Esto va de acorde con lo que quiero para mi vida?

Vivir intencionalmente es un concepto que John Maxwell expone en su libro y en sus charlas. Permite que despertemos y tomemos las riendas de nuestras vidas, para que la llevemos donde la queramos llevar. 

 

Escrito por: Nicole Troncoso

 

Maxwell, J. C. (2015). Vivir Intencionalmente: Escoja una vida relevante. Center Street.

Gaslighting: una manipulación peligrosa

La manipulación puede ser una herramienta muy poderosa. Ese gran poder puede ser utilizado de manera dañina si las intenciones son velar por su propio interés, aún aplastando los intereses y derechos del otro. 

Una de las formas de manipular al otro es el Gaslighting. Esto consiste en confundir, manipular, culpar y minimizar las vivencias o declaraciones de una persona de forma malintencionada (Galán y Figueroa, 2017). El gaslighting no suele ser evidente, sino que se enmascara en actos de amor, ayuda, protección, guía, entre otros. El problema del Gaslighting es que la víctima duda de su propia cordura y sus juicios, haciéndole más vulnerable a la influencia del agresor. Es un mecanismo altamente peligroso de la violencia psicológica. 

Algunos ejemplos de Gaslighting más evidentes pueden ser (Abramson, 2014):

  • Estás loca
  • No seas tan sensible
  • No seas paranoica
  • Estaba relajando
  • No significa nada
  • Estas imaginando cosas
  • Estás sobre reaccionando
  • No te pongas así
  • Eso nunca pasó
  • No tienes evidencias
  • Estoy preocupad@, creo que no estás bien.

Según Cynthya Stark (2019) hay dos tácticas para hacer Gaslighting:

  • Sidestepping: evadir evidencias que apoyan su testimonio
  • Displacing: atribuirle defectos cognitivos o del carácter para que su argumento no tenga credibilidad

Esta autora aclara que algunas personas hacen Gaslighting sin darse cuenta, mientras que otros lo hacen estratégicamente para lograr un objetivo. Es difícil que una persona externa, incluyendo la víctima, discierne entre estos porque el último tiende a negarlo y manipularlo para que no lo parezca. 

Entre las consecuencias del Gaslighting se encuentran la culpabilización, pánico, enojo, daño a la autoestima, a la autonomía, dependencia emocional, depresión, pérdida de sí mismo, entre otros (Galán y Figueroa, 2017). Puede ser muy peligroso, incluso se puede perder la vida, pues se trata de abuso psicológico. 

Ariel Leve brinda algunas estrategias para sobrevivir el Gaslighting:

  • Confía en tu versión de la realidad, se desafiante.
  • No trates de convencerle, la lógica no funcionará.
  • Acepta que la persona no cambiará.
  • Distingue entre el mundo del agresor y el mundo real.
  • Reconoce cuando te están haciendo Gaslighting.
  • Escribe lo que realmente ocurrió en la conversación.

A estas agrego:

  • Mantente conectad@ a otras personas, mejor aún si son personas que no se relacionan de forma cercana con el agresor. 
  • Crea tiempo a solas, para que conectes contigo mism@ y puedas conocer mejor tus percepciones de la realidad.
  • No importa cuanto ames y comprendas a la persona, esta no cambiará por tí.
  • El hecho de que puedas continuar aguantando, no significa que vale la pena seguir en la relación (amorosa, laboral o de amistad).

 

Escrito por: Nicole Troncoso

 

Abramson, K. (2014). TURNING UP THE LIGHTS ON GASLIGHTING. Philosophical Perspectives, 28, 1-30. doi:10.2307/26614542

Stark, C. (2019). Gaslighting, Misogyny, and Psychological Oppression, The Monist, Volume 102, Issue 2, April 2019, Pages 221–235, https://doi.org/10.1093/monist/onz007

Galán Jimenez y Figueroa Varela (2017). Gaslighting. La invisible violencia psicológica. UARICHA Revista de Psicología. Vol. 14, No. 32, enero-abril 2017, pp. 53-60

Leve, A. 16 Mar 2017. How to survive gaslighting: when manipulation erases your reality

Como afecta la sobreprotección al adolescente

La sobreprotección es una acción muy común hoy en día en el ambiente familiar; es definida como una protección excesiva hacia una persona u objeto para evitar daño o sufrimiento. Comúnmente cuando se habla de sobreprotección se refieren a la conducta de un padre con sus hijos.

La sobreprotección dentro de los adolescentes se puede considerar como uno de los factores influyentes en el desarrollo, madurez y compromiso del individuo en formación, pero no es tomada en cuenta ya que consideran la sobreprotección como una etapa que tendría que haber sido superada en el periodo de la niñez, lamentablemente no es así, mientras siga existiendo padres o cuidadores sobreprotectores vas a dificultar los diferentes aspectos de desarrollo de los adolescentes y una de ellas es la adaptación, ya que no solo tiene que acoplarse una institución distinta a la de una escuela sino tienen que acoplarse a un medio desconocido para el adolescente en donde tendrá que asumir un rol diferente a lo que se encontraba acostumbrado. (Ayla Ruiz, 2016, la sobreprotección y el nivel de adaptación de los adolescentes de los octavos años de educación general básica de la unidad educativa Luciano Andrade Marí, de la ciudad de Quito)

La sobreprotección es una realidad latente en todos los sectores sociales no diferencia razas, religión ni situación socio económica y repercute directamente sobre el desarrollo integral del niño y niña, actualmente es la escuela donde se detecta que algo está sucediendo dentro de la esfera del hogar que conforma la comunidad, lamentablemente, no se puede limitar el problema de la sobreprotección exclusivamente a los padres como principales actores de este problema. (Quishpe, 2011)

La sobreprotección se da desde el nacimiento del hijo y puede surgir de muchas maneras dentro del hogar o ambiente familiar, nos enfocaremos en la adolescencia para este trabajo. Durante la adolescencia se van dando diferentes etapas entre ellas está el proceso de independencia, la madurez y la individualidad, estos factores son muy importantes y esta protección excesiva de parte de los padres puede poner en riesgo el desarrollo correcto, completo y a tiempo de estos.

Proteger significa prevenir de los peligros a las personas que amamos, como pueden ser los hijos. Estos deben sentirse protegido por sus padres, ya que mantienen un vínculo de apego con estos. Sin embargo, los padres deben educar desde el amor con el objetivo de que sus hijos sean personas competentes y sepan solucionar problemas, además de adaptarse a los cambias y a la sociedad. (Noelia Bohórquez, 2018)

Los adolescentes necesitan tener sus propias experiencias tanto positivas como negativas, tienen que cometer errores y aprender de ellos, realizar actividades que sean de su agrado y vivir sus vidas en un ambiente donde sus padres los apoyen y les den la libertad para hacer estas, esto no significa que el adolescente no tendrá control de ningún tipo, porque sí debe tenerlo, pero al mismo tiempo debe tener cierta libertad para realizar las cosas antes mencionadas.

La sobreprotección ha sido considerada como una muestra de amor excesiva de parte de los padres a sus hijos. Puesto que los infantes son tan dulces, tiernos e indefensos, se convierten en el centro de la vida de los padres, quienes hacen todo por ellos: los cuidan de los múltiples peligros de su entorno y cumplen cada uno de sus deseos. Sin embargo, no es menos cierto que quienes utilizan el exceso de protección en la crianza de sus niños demuestran una carencia de amor hacia ellos. En general, los padres que recurren a la sobreprotección no están conscientes del deterioro que esta podría causar en la vida de sus hijos. Los progenitores sobreprotectores tratan a sus hijos como seres inferiores, incapaces de resolver conflictos; además, los convierten en seres dependientes, con sentimientos de inferioridad, lo que finalmente podría desencadenar en adultos inestables. (Ilja, 2014)

La intención de los padres no es hacerles daño a sus hijos, si no todo lo contrario, están tratando de que sus hijos no tengan que sufrir porque los aman, pero estas cosas que no se pueden evitar, que son parte de la vida de todos sin excepción.

Un adolescente sobreprotegido no ha aprendido a valerse por sí mismo, a decidir ni a desarrollar sus habilidades, por lo que se convierte en un sujeto pasivo. Que esperan a que sus padres y otras figuras las que decidan por ellos y resuelvan sus problemas. Carecer de competencias y habilidades sociales para madurar y relacionarse con sus iguales y les cuesta ser autónomos, aceptando la responsabilidad de sus actos. Como no confían en sus posibilidades, se desmoralizan y se sienten desvalidos. Entonces, pueden llegar a transformar sus debilidades en exigencias. Por lo que pueden acabar convirtiéndose en auténticos tiranos para con sus padres, cuando estos no les resuelven los problemas. (Coachingconlaura.com, 2020)

Por estas cosas y más es que la sobreprotección no se debe llevar a práctica con los hijos, en especial con los adolescentes, puesto que esta es una etapa crucial en la vida de la persona, y las cosas que pasen en esta podrán afectar su vida como adultos y personas independientes.

Escrito por: Laura De Oleo

Referencia bibliográfica

https://diccionarioactual.com/sobreproteger/

https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/teen/Paginas/Stages-of-Adolescence.aspx

https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/80646/BOHORQUEZ%20AGUILAR%2c%20NOELIA.pdf?sequence=1&isAllowed=y

http://www.dspace.uce.edu.ec/bitstream/25000/240/1/T-UCE-0010-37.pdf

http://201.159.222.95/bitstream/123456789/603/1/Tesis%20Final%20-%20Sobreproteccion%20y%20Adaptacion.pdf

Sobreproteger al adolescente. ¿Tiene o no consecuencias?

¿Soy adicto a los videojuegos?

En este momento los videojuegos son la puerta de entrada de niños y jóvenes en las TIC. Mediante los videojuegos, los niños y adolescentes adquieren capacidades y desarrollan habilidades diversas, las más importantes de las cuáles son la familiarización con las nuevas tecnologías, su aprecio y su dominio. Por este motivo los videojuegos son en estos momentos un elemento determinante para socializarse en el mundo de las nuevas tecnologías.

Nos importa destacar el hecho indiscutible de que los videojuegos son la puerta de entrada al mundo de las tecnologías de la información y la comunicación. Es por esta razón que se intenta trazar una historia de los videojuegos, una historia compartida en primera persona por nosotros mismos. Por esta razón utilizamos el concepto de impacto para trazar una nueva metáfora más adecuada para esta historia de los videojuegos, definido por Gil y Vida (2007): “La idea del ‘impacto’ de los medios de comunicación y de las TIC, es una metáfora básica del imaginario social contemporáneo, que usamos frecuentemente para pensar nuestra vida social”. (Gil, A. Vida, T. 2007:38).

Datos y prejuicios

Los   medios   de   comunicación   han   reforzado   la   idea   generalizada   de   que   los   videojuegos   tienen, mayoritariamente, una temática   violenta   y sexista.   A   su   vez, se   le han   asociado   comportamientos antisociales y de aislamiento, incluso una etiqueta de adicción no tóxica. Pero si nos fijamos en los datos de ventas en España, incluso de forma más general en la lista de las 20 sagas más vendidas en la historia, los videojuegos violentos son minoría o directamente no aparecen.

Del estudio realizado se desprende que el tiempo dedicado en la adolescencia a los videojuegos, independientemente del número de horas, se concentra en el fin de semana. Son más los/as adolescentes que casi nunca juegan con videojuegos que los que le dedican tiempo a esta actividad cada día. Quizás esto se puede deber al control que ejercen los progenitores sobre sus hijos e hijas en el tiempo de ocio. En un sentido similar Luque y Aguayo (2013) detectaron que una elevada frecuencia de juego, con estos recursos, se relaciona con un bajo rendimiento escolar. Los resultados sobre la frecuencia de juego reflejan que los hombres frecuentan esta actividad en mayor medida que las mujeres.

El lugar predilecto de los/as adolescentes para jugar a videojuegos es el hogar. Asimismo, los videojuegos, tal y como indica Huanca (2011), se relacionan con un ocio solitario. Con todo, resulta ambiguo, ya que a pesar de que los y las adolescentes juegan con estos dispositivos digitales solos/as en casa, casi la totalidad de los mismos/as tienen acceso a Internet para jugar con otros/as jugadores/as en la red, pudiendo relacionarse con cientos de personas al mismo tiempo.

Adicción a los videojuegos

De acuerdo con la investigación realizada por Tejeiro R. considera el uso de los videojuegos fundamental para fomentar la imaginación, independencia y seguridad del niño. Sin embargo, el abuso de tal herramienta puede invertir los beneficios que inicialmente puede prestar. “Una de las criticas mas habituales a los videojuegos es la que hace referencia a su supuesto potencial adictivo. A partir de la observación de jóvenes que les dedican una parte importante de su tiempo y que centran sus relaciones sociales en torno a ellos, no falta quien habla de enganche y adicción, en claro paralelismo a la dependencia de sustancias.

La adicción a los videojuegos y su deliberado uso ocasionan desordenes en la vida diaria. Lavilla F. afirma: “el empleo incontrolado de estos juegos puede suponer un desorden grave en la vida de los niños y adolescentes, al principio el empleo de los videojuegos se hace de forma esporádica, a continuación, la frecuencia aumenta hasta hacerse prácticamente diaria”. Lavilla considera que lo anterior tiene su causa en la ausencia y el poco tiempo que los padres pasan con sus hijos. En un estudio realizado, se estima que menos de un 8% de los padres juegan con sus hijos por mas de dos horas. Complementa el trabajo de Pérez y Ruiz, al afirmar que “Los hallazgos evidencian que la adicción cumple un papel dinámico que pone en manifiesto una alteración que involucra su Genesis patrones de familia y entornos sociales inadecuados”. Tal afirmación nos abre el espectro de los lugares donde se puedan instaurar bases para la solución al problema de la adicción.

Son múltiples las consecuencias que se relacionan con un mal uso de los videojuegos. De acuerdo con diversos estudios han concluido que el uso excesivo de los videojuegos se encuentra asociado con menores niveles de actividad física, tendiendo de esta manera a desarrollar o padecer obesidad tanto en la niñez como en la adultez.

Adicción a los videojuegos según el DSM

El DSM siempre ha sido reacio a reconocer que las adicciones conductuales son un trastorno mental. En el DSM-IV y en el DSM-IV-TR se incluía el juego patológico en el apartado de Trastornos del control de impulsos no clasificados en otros apartados. Sin embargo, esta tendencia ha cambiado en el DSM-5 (APA, 2013). El gambling disorder se incluye en el capítulo Substance- related and addictive disorders con el argumento de que las conductas de juego activan sistemas de recompensa similares a los que activan las drogas y producen algunos síntomas conductuales comparables a los producidos por sustancias.

La característica esencial de la adicción a los videojuegos es la participación recurrente y persistente durante muchas horas en videojuegos, normalmente grupales, que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo. Un aspecto característico es que la participación en estos videojuegos implica interacciones sociales y, frecuentemente, el juego en equipo. El DSM-5 contempla hasta nueve síntomas posibles de los que es necesario cumplir al menos cinco por un periodo continuado de 12 meses. El DSM-5 ha preferido contemplar este trastorno en el ámbito de las adicciones y no dentro del espectro impulsivo – compulsivo como algunos autores habían sugerido (Block, 2008; Shapira et al., 2003; Treuer, Fábian y Furedi 2001).

¿Qué elemento distinguiría una adicción de lo que hemos denominado conducta excesiva, malestar transitorio o adaptación tecnológica? Si pensamos en los líquidos que ingerimos los humanos (agua, zumos, leche, etc.) tan solo un tipo de ellos tiene poder adictivo. Son los líquidos que contienen alcohol. Algo similar ocurre con el juego. Hay muchos tipos de juego practicados por niños y adultos, pero sólo es patológico el que implica apuestas y en el que, por tanto, existe la posibilidad de ganar o perder dinero. ¿Cuál podría ser este elemento diferenciador en los videojuegos en línea? Las horas invertidas en jugar ha sido el primer indicador utilizado para identificar adictos tecnológicos. Sin embargo, Charlton y Danforth (2007) y Wood, Griffiths y Parke (2007) remarcan el carácter cualitativo del tiempo dedicado al juego.

Otro elemento diferencial podrían ser las consecuencias negativas del juego (Griffiths, 2010; Sánchez-Carbonell, Beranuy, Castellana, Chamarro y Oberst, 2008). No serían tan importantes las horas invertidas en el ordenador como sus consecuencias familiares, sociales, académicas, etc. Desde esta perspectiva, para diagnosticar una adicción serían necesarias unas consecuencias graves.

Escrito por: Enmanuel Peña Duran

Referencias

  • Belli, A., López Raventós, C. (2008). Breve historia de los videojuegos. Barcelona: Athenea Digital. Revista de Pensamiento e Investigación Social.
  • Aida A. Maria Carmen R., (2015). REVISTA DE ESTUDIOS E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA Y EDUCACIÓN. Gallego, España.
  • Maldonado MJL, Bultrago AB, Mancilla MAA. (2014). Videojuegos y adiccion en niños – adolescentes: Una revision sistematica. TOG (A Coruña).
  • Xavier C. (2014). adicciones vol.26, nº2 · 2014. Barcelona: La adicción a los videojuegos en el DSM-5.

El matrimonio en evolución

A propósito de que estamos en el mes del amor, tratemos el tema del matrimonio. El matrimonio ha cambiado mucho a través de las diversas épocas de la humanidad. Incluso, podemos encontrar mucha variación dependiendo de la cultura. Esto nos indica que no hay una sola forma ¨correcta¨ de hacer el matrimonio, sino que dependiendo de la combinación de factores sociodemográficos en un tiempo y lugar.

Hace algunas generaciones, el matrimonio era la forma en que podía constituirse la familia con cierta seguridad económica. Los roles de género tan diferenciados llevaban a que la mujer necesitara al hombre para que lleve los recursos materiales al hogar, y el hombre necesitaba a la mujer para atender al hogar y críe a los hijos. Pues la mujer no podía tener bienes.

Mientras la mujer tuvo más derechos de tener bienes, el matrimonio evolucionó a una forma de mantener la posición social. Donde se buscaban parejas, influidos por la familia, que mantuvieran o mejoraran el estatus social de la familia.

En la actualidad, donde las personas tienen derechos y libertades similares; y además tienen posibilidades de crecimiento económico similares, nace el matrimonio por amor. Este tipo de matrimonio es uno que puede ser más efímero, pues en ocasiones el amor puede cambiar y deja de unir a la pareja. Además, deja de existir el matrimonio ¨correcto¨ debido a que cada persona tiene un conjunto de características y necesidades distintas y que pueden variar en el tiempo. Por lo que cada pareja requiere descubrir lo que es idóneo para ellos.

Debido a que para convivir en sociedad tenemos arraigado la conformidad social, las expectativas sociales (reales o imaginarias) influirán en nuestra percepción del matrimonio y de la pareja. Sin embargo, cada uno necesitará revisar si realmente está de acuerdo con esas supuestas expectativas sociales, o si tiene una concepción original de verlo. Para que así pueda llevar su vida como realmente quiere, siendo honesto consigo mismo y los demás.

Escrito por: Nicole Troncoso

Los niños y los dispositivos moviles

La relación entre la tecnología y la humanidad es muy antigua, pero últimamente el avance tecnológico ha estrechado esta relación al punto de tener efectos psicológicos en el ser humano. Esto incluye irrevocablemente a los niños, ya sea en los métodos de aprendizaje como también en nuestras relaciones interpersonales que forjamos en este delicado período. Los niños nacen en hogares que cuentan con un sinfín de dispositivos electrónicos, entablando contacto con televisores, smartphones y tablets

Los niños y los dispositivos móviles

Los dispositivos móviles se han enmarcado como parte de la cotidianidad de las personas por su atractiva variedad de ventajas. Investigadores como Buchinger, Kriglstein, Brandt y Hlavacs (2011); Hartmann, Rössler y Höflich (2008), comentan que el teléfono móvil, el dispositivo móvil más común de todos, ha pasado de ser un simple instrumento de comunicación interpersonal a convertirse en una plataforma de mayor complejidad, impactando en la esfera privada y pública, en condiciones difícilmente comprensibles sólo unos años atrás (Pedrero, Rodríguez y Ruíz, 2012).

Tomando en cuenta a Dyāgan (2010) se ha comprobado el gran aumento del uso de los celulares en los adolescentes de la primera etapa. Esto se debe a las dos variantes de la utilización del móvil que surgen como los motivos principales de su gran aparición entre los jóvenes. Por un lado, está la variante comunicativa, centrada en llamadas y mensajes, mientras que por el otro tenemos a la variante lúdica, que tiene que ver con los juegos del dispositivo.

Podemos deducir dos consecuencias: el aumento del gasto de los chicos y el abandono de ciertos modos de relación interpersonal. Esta relación llega a puntos delirantes en donde cada vez más niños piden a sus padres uno de estos aparatos a temprana edad, oscilando entre los once y doce años por lo general. Sin embargo, existen casos de niños y niñas de seis a siete años con móviles en sus escuelas. El 34.5% de los niños y niñas entre 10 y 14 años ya cuenta con un dispositivo (Dyāgan, 2010).

Entre las desventajas principales a la exposición a estos dispositivos están su fuerte asociación con el sedentarismo y la obesidad, la disminución de las horas de sueño, una posible dificultad en la interacción con otras personas, la afección negativa en rasgos de su conducta y riesgo de exposición a contenidos inapropiados para su edad.

¿Más ventajas o desventajas?

Pese a lo polémico en cuanto al uso e impacto de las tecnologías digitales en el aprendizaje formal, las investigaciones resultan vastas, dispares y poco concluyentes. Existen tanto ventajas como desventajas en el uso de herramientas digitales para el aprendizaje, identificando habilidades y dominios gracias a la tecnología en que sus efectos son positivos y otros negativos (Lieberman, 2009; Hsin & Tsai, 2014). Una gran parte de estos estudios se centra en los jóvenes de educación secundaria y universitaria debido a la reciente cotidianidad que resulta ser el acceso tecnológico para el aprendizaje por parte de los niños pequeños.

Son los padres, pues, los primeros que deben dar el ejemplo y proporcionar los primeros aprendizajes y experiencias (Livignstone, 2007; Plowman et al., 2008). Sin embargo, existe un creciente desfase entre el ambiente del hogar de los niños, pues se encuentra lleno de varios estímulos y tecnologías multimedia, que chocan con el sistema de enseñanza tradicional. Debido a esto, los niños tienen períodos de atención más cortos y pueden incluso desarrollar emociones negativas hacia la escuela, y presentan cambios en las habilidades motoras finas, donde incluso algunos de ellos utilizan los medios de comunicación en papel con los gestos que utilizan para interactuar con tabletas (McKenney & Voogt, 2011; Nachet et al., 2014).

Hay una disparidad entre la tecnología y la educación. Actualmente, los niños nacen en hogares digítales, recibiendo estímulos desde una edad temprana. Se sienten atraídos por la televisión, así como también por los móviles y las tabletas de los padres. Bien porque quieren compartir con los niños las actividades que les gustan, o porque necesitan entretener o mantener ocupados a los niños, permiten el uso de consolas y tabletas para estos (Plowman et al., 2008; Genc, 2014; Lauricella et al., 2015).

Hay una gran disparidad entre ambos ambientes, donde la escuela generalmente se encuentra en desventaja en la posición de los niños, quienes la consideran como monótona y aburrida (Levy 2009; McKenney & Voogt, 2010).

Sin embargo, dentro del contexto constructivista, Sánchez (20003) considera que las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) en el aula se convierten en herramientas convenientes de apoyo para el docente porque privilegian actividades que desarrollan destrezas, habilidades y competencias. Es por esto por lo que, en la actualidad, los sistemas educativos a nivel mundial tienen como desafío crear el hábito del uso de las tecnologías en el aula desde edades tempranas, como una respuesta a la necesidad del rápido crecimiento de la ciencia y la tecnología y que su enorme avance influye notablemente en el ámbito educativo.

Escrito por: Jean Carlos Figuereo Vásquez

Bibliografía

  • Waisman, I., Hidalgo E., & Rossi L. M. (2018). Uso de pantallas en niños pequeños en una ciudad de Argentina. [https://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/archivosarg/2018/v116n2a09.pdf]
  • Ruvalcaba M. M., Arambula E. R., & Castillo G. S. (2015). Impacto del uso de la tecnología móvil en el comportamiento de los niños en las relaciones interpersonales. Edúcate con Ciencia, vol. 5, n°6. 67-80.
  • Brito, R. & Dias, P. (2016). La tecnología digital, aprendizaje y educación; prácticas y percepciones de niños menores de 8 años y sus padres. ENSAYOS, Revista de la Facultad de Educación de Albacete, 31(2).
  • Alcívar Pinargote, I., & Carbo Ramírez, I. (2018). Las TIC fortalecen las competencias investigativas y el desarrollo del pensamiento en niños de 3 a 5 años. JOURNAL OF RESEARCH, EDUCATION AND SOCIETY2(2), 13-21.

¿Qué ocurre con las alucinaciones?

Las alucinaciones son un tema de interés para muchas personas, en especial para aquellas que tienen a su alrededor familiares o conocidos  que tienen enfermedades que las lleven consigo. De modo que quieren entender lo que le pasa a sus familiares o incluso a ellas mismas, ya que todos pasamos por estas en algún momento determinado. Éstas no solo se dan por enfermedades, es importante para ellas saber todo lo que se pueda de las alucinaciones y como se producen.

¿Qué ocurre con las alucinaciones?

El DSM-IV-TR tiene establecido que una alucinación es una “percepción sensorial que tiene el convincente sentido de la realidad de una percepción real pero que ocurre sin estimulación externa del órgano sensorial implicado”. Es decir, percibir algo por medio de nuestra mente sin que tenga un estímulo real del medio ambiente en el que estamos relacionados.

El cerebro es un crea episodios en nuestra mente de ideas que quizás queremos que pasen o que nos gustaría que hubiese pasado de una manera específica, es decir, que el cerebro no solo se limita a lo que ve sino que también tiene la capacidad de crear para apoyarse y satisfacer ciertas necesidades. 

¿Qué influye en que ocurran las alucinaciones?

Existen diferentes teorías que tratan de explicar sobre como ocurren las alucinaciones, entre las que cabe destacar las teorías biológicas, que se refieren a que las alucinaciones se dan por algunas enfermedades como la epilepsia.

Por otro lado están las teorías psicológicas entre las más conocidas están:

Teorías del Condicionamiento, que explican las alucinaciones en términos de sugestionabilidad (Hefferline, Bruno y Camp, 1972). Teorías de la destilación, que explican las alucinaciones en términos de una especie de “filtrado” o “destilación” donde la actividad mental que normalmente es preconsciente se hace consciente. Destacan los experimentos de derivación sensorial realizados por West (1962, 1975) y Fritz (1979). Teorías de las imágenes mentales, que entienden las alucinaciones como imágenes mentales que el individuo atribuye erróneamente a fuentes externas. Teorías de la subvocalización, que proponen la existencia de una relación entre las alucinaciones auditivas y el lenguaje interno de los sujetos (Gould, 1950; Green y Preston, 1981).

Por otro, las alucinaciones pueden darse por estrés, falta de sueño o el consumo de sustancias que alteren nuestro organismo con las drogas o el alcohol. También entre las psicopatologías se encuentran la esquizofrenia que tiene como uno de los síntomas más importante las alucinaciones que tienen las personas que la padecen, estas son mayormente auditivas, es decir, escuchan voces en su interior que muchas veces les indican la realización de acciones o solo les hablan.

¿Las alucinaciones son imaginarias?

Las alucinaciones se pueden dar en todos sentidos, entonces, desde mi punto de vista estas ocurren porque en un momento determinado no se logra distinguir la imaginación de lo verdadero, ya que esta percepción ocurre sin tener un estímulo real, sino que es producto de la imaginación que se pueden dar por las razones anteriormente mencionadas. Las personas que las padecen las sienten completamente reales, porque estas ocurren desde el interior de la persona y no implica nada del mundo exterior, por lo que el error se da porque la persona cree que lo que está percibiendo es externo y no logra entender que el mismo lo está creando.

¿Hasta qué punto podemos distinguir entre lo que es una alucinación y lo que es una percepción de algo real?

Según lo establecido en el DSM-IV-TR, todo dependerá del grado de convicción con la que se mantiene la creencia, a pesar de las evidencias que demuestran que está ocurriendo lo contrario. Viéndolo desde una perspectiva objetiva, las alucinaciones solo logran distinguirse de algo real si la persona no tiene ninguna enfermedad biológica ni patológica sino que son alucinaciones que se dan en la población normal. Las personas con patologías o psicopatologías se encierran en su percepción interna y no logran discernir entre la percepción real y la percepción imaginaria. 

Escrito por:  Franchesca García

Referencias

  • Rojas Malpica, Carlos. (2010). Las alucinaciones y el delirio como representacionesm anancsticas. Salud mental, 33(5), 379-387. Recuperado en 06 de julio de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-33252010000500002&lng=es&tlng=es
  • López Rodrigo, A., & Paíno Piñeiro, M., & Martínez Suárez, P., & Inda Caro, M., & Lemos Giráldez, S. (1996). Alucinaciones en población normal: influencia de la imaginación y de la personalidad . Psicothema, 8 (2), 269-278. 
  • AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA). (2002). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSMIV-TR. Barcelona: Masson.
  • lejandro Parra. (2009). Percepciones Imposibles: Alucinaciones, visiones y experiencias perceptuales inusuales. . 2019, de n Sitio web: http://dspace.uces.edu.ar:8180/jspui/bitstream/123456789/2718/1/Percepciones_Parra.pdf
  • Alucinaciones en población normal: influencia de la imaginación y de la personalidad. phiscotema, 271-272.

El arte es una forma de comunicación

Pablo Picasso dijo “ el artista es un receptor de emociones que vienen de todas partes: del cielo, de la tierra, de un trozo de papel, de una forma que pasa, de una tela de araña “ , con esto Picasso nos deja entender que una pieza de arte involucra muchas emociones tanto para la persona que la produce, como para la persona que va a apreciarlas, es importante saber cuáles son los procesos por los cuales se ven involucrados la creación de una obra artística y cuáles son los efectos que genera en la persona que visualiza esta obra.

El arte es una manifestación de creatividad que ha acompañado al ser humano desde los primeros tiempos, además de ser una forma de comunicación, ha sido una manera de que las personas puedan expresar sus emociones y sentimientos, una obra de arte emane un conjunto de emociones que se pueden trasmitir a través de las obras, aunque para el artista puede expresar distintas emociones de las que pueden interpretar la persona que admira  la obra de arte.

En la creación de una obra de arte el arista pasa por un proceso donde el lóbulo frontal direcciona las tomas de decisiones, también interviene la memoria en este proceso ya que la memoria guarda ciertas emociones y sentimientos que podemos generar tanto cuando creamos una obra de arte como cuando la observamos, (Vidal, 2009).

 ¿Cómo se producen las obras artísticas?

Las obras artísticas se producen a partir de las percepciones del mundo que tiene la persona que está generando la obra artística, y esto surge a raíz del hemisferio derecho que es el encargado de las emociones y sentimientos, y como ya sabemos esto es algo fundamental en la creación de una pieza de arte, por eso el artista debe tener un flujo de emociones constante a la hora de realizar una obra de arte.

Las obras artísticas también se producen por la experiencia previa que tenga la persona de un tema en determinado o de un sentimiento y que esto lo inspire a crear algo nuevo que pueda reflejar lo que está sintiendo en ese momento o lo que sintió en algún momento determinado. Por eso el arte es una forma de descarga emocional donde las personas pueden expresar sus emociones de forma libre y creativa.

Cuando nos enfrentamos a una producción artística nuestro cerebro trabaja para darle forma y sentido a la información que nos llega. Es decir, tenemos una habilidad innata para organizar formas y patrones de manera que consigan tener sentido, la teoría de la Gestalt nos explica muy bien estos principios que ayudan a entender mejor como se producen la obras artísticas y que impacto crea en las persona que la aprecia. También esta teoría explica los procesos por los cuales el cerebro va decodificando las imágenes y formas que ve para así darle un sentido más completo al igual que transformar lo que está viendo en algo que tenga sentido para el espectador.

Emociones y conocimiento 

Como ya hemos visto, el arte tiene una fuerte conexión con nuestras emociones y nuestra memoria, se han hecho investigaciones que han arrojado que el arte produce en nuestro cerebro un aumento en el flujo de la sangre hasta de un diez por ciento que es similar a lo que ocurre en nuestro cerebro cuando nos enamoramos. (Sousa, 2011).

Las emociones son una base fundamental tanto en la creación de la obra de arte como en la apreciación de ella, y las emociones también son las que nos permiten a nosotros poder tener  ese grado de empatía y reconocimiento de las cosas que pueden estar ocurriendo en la vida de una persona.

Beneficios de crear y observar arte

Si el simple hecho de observar arte produce este tipo de respuestas en el cerebro, involucrarse en el proceso creativo va mucho más allá. Crear arte, en cualquiera de sus variantes, revitaliza el cerebro de maneras que se distinguen de simplemente observarlo.

Los estudios han asociado un efecto del arte en nuestro cerebro se relaciona con aumentos en la conectividad funcional en el cerebro, junto con la activación mejorada de la corteza visual. Los investigadores comparan la creación de arte con ejercicio para el cerebro e incluso sugieren que, de manera similar a cómo el ejercicio físico ayuda al cuerpo, crear arte puede ayudar a mantener la mente aguda y lúcida en la vejez.

Incluso, la creación artística propia ayuda a enfrentar situaciones estresantes y difíciles que se presentan en nuestra vida cotidiana. No se necesita ser un artista reconocido para crear arte. Al contrario, el proceso creativo sin expectativas es la forma de disfrutarlo completamente (Wright et al., 2006).

El arte tiene muchísimos beneficios en la vida de las personas, y para crear arte no se necesita ser un profesional, tan solo se necesita dejarse llevar por las emociones y dejar que la creatividad fluya, además de que desarrollamos un sin número de habilidades podemos expresar nuestras opiniones acerca de lo que sea que nos aqueja o de lo que nos gusta mucho y así poder descargar ciertas cargas que llevamos día a día.

Escrito por: Danna Vassallo

Referencias:

 

¿Qué es la realidad?

Se puede decir que hasta ahora, todo lo que conocemos y cómo lo conocemos se lo debemos a dos grandes personajes de las ciencias: Descartes y Newton. Ellos, junto a sus predecesores, crean las leyes de todas las áreas posibles del entorno del ser humano. Si bien Descartes describe la mente y el cuerpo como dos entes totalmente separadas e independientes, y Newton crea las leyes para corroborar estos mismos postulados, otorgando causas y consecuencias específicas al ser físico y su realidad, todavía se plantea la pregunta: ¿cómo se sabe que esto es la realidad absoluta, si esto proviene de dos personas cuyas percepciones son totalmente distintas y subjetivas?

Realidad física: ¿mito o hecho?

A pesar de que cada rama de la ciencia puede presentar la realidad de una manera distinta, ninguna ha podido ser calificada como válida. Y es que la Filosofía en sí, madre de todas las ciencias, duda, desde distintos ángulos, la capacidad de la realidad de ser algo real.

Pero antes de adentrarnos en las posibles perspectivas, tenemos que tener en claro lo que es la realidad. En términos filosóficos, la realidad es aquello que realmente existe y se desarrolla, que al igual contiene su esencia y leyes propias, así como el resultado de su propio desarrollo, (Rosenthal & Iudin, 1967).

Esta definición nos puede servir como punto de partida para muchas hipótesis, pero no puede ser usada como una única definición formal, ya que, aunque le esté dando significado a la palabra en sí y así mismo nos da la impresión de informarnos sobre lo que es la cosa, las definiciones no nos indican nada sobre las cosas en sí, sino que sólo habla de nuestros hábitos lingüísticos, ya que estas son sólo declaraciones del lenguaje (Hayakawa, 1993).

Desde el punto de vista filosófico existen múltiples realidades, es decir, múltiples “corrientes” y perspectivas acerca de varios temas, las cuales toman una postura diferente acerca de lo que es la verdad y la realidad, cuál es la realidad interna y cuál es la externa.

Tomando como ejemplo el racionalismo, corriente filosófica que establece que todo conocimiento es adquirido a través de la razón, y el empirismo, que afirma que el conocimiento sólo se obtiene a través de las experiencias, ya se tiene un punto conflictivo acerca de las ideas sobre la realidad. En este punto, estoy a favor del empirismo, ya que no puedes tener un conocimiento de algo que no sabes que existe. No puedes saber qué son los números si nunca los has visto. No puedes saber para qué sirve una silla si nunca has visto a nadie sentarse en una. Si bien podemos adquirir nuevos conocimientos sin haberlos visto antes por medio del Insight, tendríamos que haber tenido una experiencia relativamente similar al problema actual para poder saber, grosso modo, qué se debería hacer.

En palabras de Locke, la mente no puede saber las cosas inmediatamente, sino solo a través de la intervención de las ideas que tiene sobre ellas. Por lo tanto, nuestro conocimiento es real, solo en la medida en que exista una concordancia entre nuestras ideas y la realidad de las cosas (John Locke, 452). De no tener una idea sobre algo, lo cual está basado en experiencias anteriores, no tendríamos conocimiento de ese algo, sin importar si dicho conocimiento es verdadero o falso.

En términos humanos, la realidad psíquica y subjetiva domina nuestra percepción. Y es que una persona no puede hacer nada de manera objetiva y aislada de cualquier suposición, ya que no podría comprender el concepto si no lo adhiere o asocia con algo que ya está en su subconsciente. Freud explica esto mediante una mujer que sufre de celopatía: esta asegura que su marido le está siendo infiel, y pues lo acusa de lo mismo. Aunque esto no sea lo que en realidad está pasando, en su realidad es algo mucho más que verídico, y pues actúa en base a ello.

Pero luego nos da curiosidad, ¿Qué es lo verdadero, y qué es lo falso? ¿Cómo sabemos, entonces, que la ciencia es lo verídico? Aquí es donde entra la postura con la cual estoy 100% de acuerdo: el escepticismo. El escepticismo plantea que no se puede estar seguro de nada, ni siquiera de lo que ya se está seguro. Lo “objetivo” no es más que un consenso de la subjetividad de las personas. Lo que se considera verídico es porque la percepción de muchas personas sobre un asunto en específico cayó sobre un mismo punto.

Cuando se quiere probar algo científicamente, se sigue el método científico y, aunque se den dos resultados diferentes, el resultado mayoritario es el considerado verdadero y real, en el cual se forma una teoría. ¿Esto quiere decir que el otro resultado es falso? ¿Cómo puede ser falso, si pasó y fue presenciado por aquel grupo que vivió dicha situación? Esto es independientemente de la persona en su contexto psicológico, cultural y ambiental.

Entonces, ¿cómo definimos, al fin, la realidad? Lamentablemente, esto no tiene una sola respuesta, puesto que no tiene respuesta alguna. Es imposible saber qué es la realidad si no estamos conscientes de ella. Tendríamos que ser más grande que nuestra meta-cognición, y pensar más allá del hecho de que sabemos que estamos pensando.  La realidad física, en pocas palabras, es lo que nos rodea, es todo lo que está en el mundo externo en el cual estamos inmersos y con el cual interactuamos por medio de nuestros sentidos. Pero, ¿cómo se sabe que existe un mundo externo, y que es todo lo que percibo?

Fuera de la percepción no existe nada para el ser humano, lo que, en varios puntos de vista, indicaría que sería falso, pero no podemos catalogar algo que no vemos como falso, ya que no está probado que no existe, simplemente no lo conocemos aún. Mientras nos veamos limitados por la capacidad cognitiva del ser humano, no se tendrá una respuesta clara a esta pregunta, más que sólo nos queda dudar.

Escrito por: Laura Severino

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Álvarez Silva, A. (2008). LA REALIDAD FÍSICA. Tomado de: https://simbiotica.wordpress.com/2008/11/24/la-realidad-fisica-por-alejandro-r-alvarezsilva/

Durston, S., & Baggerman, T. (2017). What is reality? In The Universe, Life and Everything…: Dialogues on our Changing Understanding of Reality (pp. 7-14)

Essays, UK. (November 2018). What is Reality? Philosophy Essays. Tomado de: https://www.ukessays.com/essays/philosophy/views-on-what-reality-is-philosophy-essay.php?vref=1

Forde, S. (2011). Mixed Modes’ in John Locke’s Moral and Political Philosophy. The Review of Politics, 581–608.

Hayakawa, S. (1993). El lenguaje es el pensamiento y la acción. México: editorial Limusa.

Rosenthal, M., & Iudin, P. (1967). Diccionario Filosófico. Rosario, Argentina.

Woit, P. (2018). What is Real? Not Even Wrong. Tomado de: https://www.math.columbia.edu/~woit/wordpress/?p=10147

 

 

¿La belleza es universal?

La definición de belleza es un tema muy controversial, por lo que existen distintas teorías y opiniones al respecto, entre estas, las concepciones de Platón. En primer lugar, apoyado en Pitágoras, defendió que la noción de belleza depende estrictamente de la combinación efectiva entre armonía y proporción (Eco, 2010). Más adelante, permaneció con la tesis del mundo inteligible, mejor conocido como el mundo de las ideas. Este último procede de una división entre un mundo de cosas sensibles (percibido a través de los sentidos), y otro percibido mediante el pensamiento (mundo inteligible) donde habitan ideas o verdades absolutas. Por tanto, la belleza del mundo sensible (en el cual habitamos) tiene origen en la “Idea de belleza” existente en el mundo inteligible.

Otra tesis titulada “Teoría de la selección natural” plantea que la belleza es un indicador de salud y fertilidad (Grammer y Fink, 2003), por lo que tanto animales como seres humanos inclinan su interés de interacción sexual hacia un igual con características allegadas a estas condicionantes.

Por último, se encuentra un nuevo foco filosófico desplazado hacia los efectos que la apreciación de la belleza produce, más que cánones o estándares estrictamente seguidos en la antigüedad por parte de las primeras civilizaciones.

A pesar de todas estas teorías filosóficas y científicas, la tesis más resguardada popularmente relaciona la belleza con lo subjetivo, colocando como protagonistas a los sentimientos y, a partir de éstos, obtener un juicio valorativo. Este es el concepto acogido en la actualidad, lo que es bello a la vista de un individuo en específico puede no serlo para otro, y no por esto se concluye en carencia de belleza. Esta idea se basa en la opinión de los sofistas acerca del placer proveniente del oír y de la vista (Tatarkiewicz, 1987).

La razón principal de la polémica en este tópico es la percepción de la belleza como una cualidad. Generalmente, al hacer la descripción de un objeto, lugar, situación o persona, las características de estos son aspectos verificables, acercándose al máximo nivel de una verdad absolutista. Sin embargo, de esta idea es necesario exceptuar a la belleza en sí, debido a que no es verificable ni refutable si algo es verídicamente bello. Por consiguiente, es un concepto que hasta nuestros días no ha sido encerrado en estándares de manera total, debido a que la subjetividad le hace competencia a tales teorías.

Es imposible realizar un parámetro específico para definir lo que es bello, ya que existen muchísimas características a considerar. Por ejemplo, la cara humana, esta puede variar desde el tamaño de los ojos hasta la separación de estos, tomando en cuenta solo estos dos rasgos  ya existen miles de combinaciones; y si a esto agregamos las diferentes preferencias que varían de persona a persona, pues tendríamos tantas explicaciones de belleza como cualidades existentes.

Estética y belleza, ¿es lo mismo?

Desde la Prehistoria el hombre ha creado a partir de formas y colores para representar su entorno. “Claro está que con vista a fines prácticos, pero quizá también para ilustrar alguna idea de lo bello” (Bayer, 1961).

Esto nos demuestra que siempre hemos tenido  la vista puesta en lo estético, aunque no fue hasta que el profesor de filosofía Alexander Baumgarten dio una definición de esta asociada a la belleza en su obra Aesthetica, diciendo así, “El conocimiento sensorial que llega a la aprehensión de lo bello y se expresa en el arte y que por su naturaleza es algo totalmente distinto a la lógica.”

A partir de esto la estética se convirtió en una disciplina filosófica, y por ende, una cuestión discutida por muchos. Es pertinente decir que la mayoría de los autores y filósofos han estado de acuerdo en que esta es percibida a través de los sentidos. La Real Academia Española (2018) la define como “Armonía y apariencia agradable a los sentidos desde el punto de vista de la belleza”. Sin embargo, la valoración de la estetica es más objetiva que la de la belleza, porque, a pesar de que debe involucrar sentimientos agradables, es más facil establecer lo que puede ser mas aceptado universalmente como estético, basándose en reglas de colores, formas y combinaciones de estos que captan mas la atención del individuo. En cambio, la belleza, aunque require de cierto grado de estética, está más arraigada en los efectos, sentimientos, experiencias personales y concepciones sociales de lo que es bello.

En conclusión, la belleza depende de una forma u otra en las reglas de la estética pero involucra más evaluaciones personales, y por ende subjetivas. Si todos conocieran la diferencia entre ambos conceptos podrían estar de acuerdo en que algún objeto cumple con parámetros estéticos, y aun así algunos lo catalogarían como bello, mientras que otros no, sin divergir en su cualidad de estético.

¿Aprendemos qué es bello?                                                        

A pesar de que se ha comprobado nuestra preferencia hacia lo proporcional, armónico y simétrico (Magnus Enquist & Anthomy Arak, 1994), considero que el concepto de belleza es aprendido, tanto de experiencias propias como de concepciones sociales de lo que esta implica, incluyendo también nuestras motivaciones y las emociones que provoca en nuestro ser, esto se explica a través de la dimensión psicológica de la belleza, donde se habla de esta en virtud de los procesos psicológicos que involucran ese juicio, entre estos los ya mencionados, motivación y emoción, y la percepción y los recuerdos. Cierta parte de nosotros busca la armonía, pero es en función de nuestros aprendizajes individuales y sociales que realizamos nuestro veredicto de belleza; esto aplica para todo lo que nos rodea — arte, personas, objetos, lugares, animales–.

En pocas palabras, el instinto nos guía hasta cierto punto, pero es el aprendizaje quien dicta nuestras preferencias y lo que consideramos como bello. Lo que nos deja con millones de definiciones de belleza, porque ninguna persona tiene las mismas experiencias ni experimenta las mismas emociones que otra ante los diferentes estímulos.

Escrito por: Ana Raquel Tavárez

Referencias

Asale, R. -. (n.d.). Estético, ca. Retrieved from https://dle.rae.es/?id=GrPCrf2

Baumgarten, A. G. (1961). Aesthetica. Hildesheim, G. Olms.

Bayer, R. (1961). Histoire de lesthétique / Raymond Bayer. Paris: A. Colin.

Bayer, R. (1961). Histoire de lesthétique / Raymond Bayer. Paris: A. Colin.

Eco, U., & Irazazábal, M. P. (2010). Historia de la belleza. Barcelona, España: Debolsillo.

Eco, U., & Irazazábal, M. P. (2010). Historia de la belleza. Barcelona, España: Debolsillo.

Enquist, M., & Arak, A. (1994). Symmetry, beauty and evolution. Nature,372, 169-172. Retrieved from https://www.nature.com/articles/372169a0.

Fink, B., & Neave, N. (2005). The biology of facial beauty. International Journal of Cosmetic Science.

Grammer, K., Fink, B., Moller, A., & Thornhill, R. (2003). Darwinian aesthetics: Sexual selection and the biology of beauty. Biological Reviews, 78(3), 385-407. doi:10.1017/S1464793102006085

Hernadi, P. (1989). The Rhetoric of interpretation and the interpretation of rhetoric. Durham: Duke University Press.

Leder, H., Belke, B., Oeberst, A., & Augustin, D. (2004). A model of aesthetic appreciation and aesthetic judgments. British Journal of Psychology,95(4), 489-508. doi:10.1348/0007126042369811

Marković, S. (2012). Components of Aesthetic Experience: Aesthetic Fascination, Aesthetic Appraisal, and Aesthetic Emotion. I-Perception,3(1), 1-17. doi:10.1068/i0450aap

Rhodes, G., Yoshikawa, S., Clark, A., Lee, K., Mckay, R., & Akamatsu, S. (2001). Attractiveness of Facial Averageness and Symmetry in Non-Western Cultures: In Search of Biologically Based Standards of Beauty. Perception,30(5), 611-625. doi:10.1068/p3123

Sarwer, Grossbart, & Didie. (2003). Beauty and society. Seminars in Cutaneous Medicine and Surgery,22(2), 79-92.

Tatarkiewicz, W. (1987). Historia de la estética. Madrid: Akal.