Mi hijo no quiere estudiar

Cuando los niños comienzan a estudiar se les notan las ganas de querer aprender y descubrir, pero cuando van creciendo y las exigencias van aumentando no todos los niños siguen sintiendo el mismo interés por continuar aprendiendo. Los padres ante esta situación suelen culparlos y decir que el niño siempre pone excusas o que es vago, pero el niño puede no querer estudiar por muchas razones, porque el ambiente en el que se ha desarrollado puede influir en su comportamiento, y no en todas las materias pueden conseguir iguales resultados con el mismo esfuerzo.

¿Qué puede influir para que un niño no quiera estudiar?

  • Los problemas familiares influyen grandemente en que el niño no quiera estudiar, el niño es capaz de percibir cuando las cosas no van bien y aunque los padres piensen que no podría darse cuenta, los niños prestan mucha atención incluso cuando pueden estar jugando.
  • La falta de motivación también influye, porque normalmente llevamos a cabo actividades porque sentimos motivación. Es bueno explicarle claramente al niño la importancia que trae consigo el estudiar para su futuro, en vez de castigarlo intenta conocerlo más, ver que le gusta para guiarlo y poder reforzarlo en una dirección, enséñale que aunque no todas las materias le gusten debe ser responsable.
  • Las dificultades con el aprendizaje es importante ya que no todos los niños aprenden de la misma manera que los demás compañeros de la clase.

Para Manciaux (1994) los factores protectores son los que ayudarían a los individuos a enfrentarse y superar las adversidades. Es decir, que si el niño no quiere estudiar porque siente que no puede o porque otros aprenden más rápido que él, solo debe hacer frente a la situación y darse cuenta que no todos necesariamente tienen que aprender de la misma manera e intentar superar ese miedo que no le permite avanzar.

  • Pueden estar presentando un caso de bullying y por esta razón dejan de sentirse seguros dentro de la escuela porque pueden ser insultados y amenazados.
  • También, cuando se sienten inferiores porque sienten que los demás comprenden bien las asignaturas y él puede que aprenda sólo que más despacio, su modo de defensa es aparentar falta de interés.

¿Qué podría hacer un padre si se le presenta esta situación?

  • Escucharlo, que exprese como se siente, establecer una buena comunicación con el niño es muy importante porque así el niño se siente seguro con el padre o la madre de hablar sobre sus sentimientos y situaciones que puede estar viviendo y se vuelve una base para resolver los conflictos juntos y al escuchar lo que diga averiguan lo que realmente le pasa y se percatan de que realmente puede estar afectando el rendimiento académico del niño.
  • Ayudar al niño a estudiar es productivo ya que puede reforzar alguna falta ortográfica u observar si algún ejercicio de suma y resta, multiplicación o división está bien hecho, y con esto el niño adquiere seguridad porque siente que sus padres son un apoyo para que él refuerce eso. Ayudarlos a estudiar no significa hacerles la tarea, sino, ser ese apoyo que guíe sus propios conocimientos.
  • Enseñarle que estudiar no solo es copiar y hacer la tarea, sino que hay varios métodos que pueden servirle de mucho para su aprendizaje como hacer resúmenes mediante alguna lectura, como también estudiar cuadros o tablas.
  • Establecer una rutina también es importante, prepararle un horario durante la semana para que el niño funcione correctamente, como tener el horario de comida y cena a la misma hora todos los días le enseña en que espacio del día debe dedicarle tiempo a los deberes. Es bueno tener en cuenta que el niño duerma ya que el sueño es muy importante para que descanse y se pueda sentir motivado a estudiar.
  • Ser más flexibles con el niño para que no sienta que lo que le exigen no puede hacerlo o que las metas que le ponen son muy altas para lo que el siente que puede ofrecer.
  • Para Manciaux (1994) un niño «resiliente» es el que en condiciones difíciles y desestabilizadoras es capaz de continuar su camino, se comporta de forma eficaz y llega a ser, de este modo, un adulto competente.

En este trabajo pudimos apreciar las distintas razones del por qué un niño no tiene ganas de estudiar, cómo hacer para ayudarlo a manejar esa situación que no siempre es que no quiera hacerlo, sino que algo lo frena porque se siente inseguro o menos que los demás y puede llegar a disfrazarlo con falta de interés. Los padres son un gran apoyo para sus hijos y si se lo proponen pueden ayudar al niño a salir de esto.

 Escrito por: Laurisell Sathya Rodríguez Caba

 Referencias bibliográficas

https://smoda.elpais.com/placeres/3-claves-para-motivar-a-tu-hijo-cuando-no-quiere-estudiar/, Carpallo, Silvia C .(2015). Clases para motivar a tu hijo cuando no quiere estudiar.

https://scholar.googleusercontent.com/scholar?q=cache:t9GGnw_kCGcJ:scholar.google.com/+ni%C3%B1os+habitos+estudios&hl=en&as_sdt=0,5, Noell Fullana, Judit (1998). La búsqueda de factores protectores del fracaso escolar en niños en situación de riesgo mediante un estudio de casos.

 

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