Como mejorar la interacción padres-hijos

En terapia se pueden mejorar las relaciones entre padres-hijos mediante el juego. La Terapia de Interacción Padres-Hijos, Theraplay es una de las terapias que valoran el apego seguro y su fomento a través del juego terapéutico.

Escrito por: Lilibeth da Silva PereiraFamilia jugando

1.1 El papel de la comunicación entre padres e hijos.

Desde siempre los seres humanos han encontrado la forma de comunicarse entre ellos. Que es una forma de hacerle entender al prójimo lo que se quiere decir o lo que se desea obtener y en cierta forma ayuda a los seres humanos a adaptarse. Puede ser de forma verbal o de forma no verbal, incluso un abrazo es una forma de comunicarse con otra persona. Con el paso del tiempo se fueron creando aparatos electrónicos que han favorecido la comunicación logrando así que personas que están lejos geográficamente puedan comunicarse hablando. Con ello la mala comunicación puede tener efectos negativos para los seres humanos. De la misma forma la comunicación entre padres e hijos es esencial para evitar conflictos familiares.

Respecto al grupo familiar, la poca e inadecuada comunicación: gritos, llamadas de atención, no les prestan atención, fiscalizaciones, imposiciones, órdenes, amenazas, maltrato psicológico (insultos y vociferaciones de palabras soeces, etc), tanto con la figura paterna como materna; una inadecuada comunicación con la figura materna en el hogar, a pesar de que permanecen más tiempo en el hogar; discusiones entre padres por una excesiva sobreprotección o un abandono total hacia los hijos; desautorizaciones o descalificaciones entre los padres respecto a las órdenes que imparten o a la inadecuada administración de los premios y castigos, el nivel de confianza está deteriorado por la falta de confidencialidad de los padres cuando los hijos cuentan sus problemas personales, frustraciones y conflictos por la intervención de terceras personas en la crianza de los hijos, sobre todo de los abuelos, quienes en muchos casos establecen diferencias con los nietos, tensión familiar y conflictos con sus padres porque no comprenden las  necesidades de ellos cuando lo solicitan, conflictos constantes, por el dinero y porque no se dedican a vivir en familia, prefiriendo más sus actividades sociales o profesionales (CHUNGA, 2008).

La economía actual obliga a que ambos padres trabajen dejando a los hijos bajo el cuidado de terceros (abuelos, tíos, empleadas). Una persistente disonancia cognitiva entre lo que ellos refieren de cómo deben ser las cosas y la manera como ellos lo demuestran en la práctica, no son verdaderos modelos. Estos problemas que el estudiante suele vivenciar en su contexto familiar, influyen en su estilo de vida y por lo tanto, afectan sus patrones habituales de comportamiento  (CHUNGA, 2008).

1.2 El papel del apego en la vida de los niños.

Esta situación antes descrita, crea un tipo de apego que no es el deseado. Incluso podría terminar en un apego desorganizado. Cabe destacar que el apego es un vínculo emocional que se crea entre él bebe y su cuidador o cuidadora. John Bowlby, quien desarrolla esta teoría, sostenía que esto era un factor crucial en la vida de todos los seres humanos y que además era algo que se quedaba por toda la vida, determinando así muchas veces la manera de llevar a cabo o mantener las relaciones interpersonales del individuo.

Si un niño logra establecer el apego seguro con su cuidador o cuidadora desarrollará así un pensamiento del tipo más reflexivo. Además de una mejor manera de llevar a cabo o mantener las relaciones interpersonales.

“La terapia de juego focalizada en el apego es un conjunto de intervenciones especialmente diseñadas para tratar a niños pequeños que padecen de problemas de apego durante la frágil etapa de neurodesarrollo de los primeros años” (Benedict, 2016).

Bowlby propuso que los “modelos internos activos” del self y de los otros proveen prototipos para todas las relaciones ulteriores. Tales modelos son relativamente estables a lo largo del ciclo vital (Collins y Read, 1994). Las tempranas experiencias de acceso flexible a los sentimientos propios son consideradas como formativas por los teóricos del apego (Fonagy, 1999).

Por otro lado, los niños con problemas de comportamiento con conductas tales como serían la agresión, desobediencia e incluso las conductas de oposición se podrían tratar con la terapia de juego. Según la Asociación para la terapia de juego, la terapia de juego no es más que “El uso sistemático de un modelo teórico para establecer un proceso interpersonal en que terapeutas capacitados utilizan los poderes terapéuticos del juego para ayudar a los clientes a prevenir o resolver dificultades psicosociales y a alcanzar un crecimiento y desarrollo óptimos”.

En este caso en específico, cuando se trata de mejorar la relación padres-hijos, los padres deben estar incluidos en la terapia.

 

1.3 La Terapia de Interacción Padres-Hijos.

Cuando se desarrollan conflictos es esencial resolver estos a tiempo para que los padres tengan una buena relación con sus hijos y que además estos tengan un tipo adecuado de apego, pero la pregunta es: ¿cómo se puede hacer esto con niños para que sea efectivo y o incluso divertido para ellos? En este caso se hablará de la “Mejora de la relación padres-hijos con el juego” con un enfoque hacia la interacción padres-hijos.

La Terapia de Interacción Padres-Hijos (PCIT) es una terapia breve para tratar los problemas de conducta en la infancia. Es un tratamiento que está demostrado válido empíricamente y puede ser considerada como un tratamiento bien establecido para tratar conductas problema en la infancia según las normas de la APA (Velasco, 2014).

En la CDI (habitualmente 7 – 10 sesiones), se enseña a los padres a seguir la conducta de sus hijos en los juegos describiendo las actividades de estos, reflejando sus verbalizaciones apropiadas y alabando sus conductas positivas. Al final de la CDI, los padres por lo general han pasado de fijarse muy ocasionalmente en las conductas positivas de sus hijos, a una atención más sistemática y a alabar la conducta adecuada. Cuando los cuidadores dominan las habilidades en la CDI demostrando que pueden ofrecer descripciones de conductas de sus hijos (por ejemplo, “Estás construyendo una torre alta”), reflejos (es decir, repetir o parafrasear las palabras del niño), y elogios (por ejemplo, “Gracias por tratar con tanto cuidado estos juguetes”), además de algunas cuantos ejemplos de realizar preguntas, dar órdenes y evitar criticar a su hijo en una evaluación de 5 minutos, se avanza a la segunda fase del tratamiento (Timmer, 2012).

La Terapia de Interacción Padres-Hijos es un tratamiento basado en la evaluación. Antes del tratamiento y tras la finalización, los padres completan una batería de valoraciones estandarizadas (Velasco, 2014).  

  1. Tipos de juego que se pueden utilizar:

Para poder intervenir de forma adecuada hay que tener en cuenta cuales son los tipos de juego que se podrían utilizar además de su descripción. Se podría seleccionar:

  • Juego funcional.
  • Juego constructivo o juego con objetos.
  • Juego dramático, juego de simulación, juego de fantasía o juego imaginativo.
  • Juegos formales con reglas. (Diane E. Papalia, 2012)

Cabe destacar que sin importar el tipo de juego que se seleccione se deberá poner con un objetivo claro. Todos los tipos de juegos estarán basados en el niño y el padre deberá acompañarlo tal como fue descrito anteriormente cuando se mencionó el tema de La Terapia de Interacción Padres-Hijos.

En resumen se puede decir que la terapia de juego es útil para distintas áreas, incluso para mejorar la relación con los padres y La Terapia de Interacción Padres-Hijos (PCIT) incorpora el juego para mejorar la relación de padres-hijos.

Bibliografía

Begoña Guijarro, G. S. (2017). La terapia de juego para el fortalecimiento del vínculo a través de técnicas de Theraplay®: intervención en un caso clínico. Revista Clínica Contemporánea; Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

Benedict, S. C. (2016). Terapia de juego con ninos con problemas de apego. In C. S. Kevin O’Connor, Manual de terapia de juego 2da edicion. Mexico.

Billing, B. (n.d.). Nexus Primery Health. Retrieved from nexusprimaryhealth.org: http://www.nexusprimaryhealth.org.au/file/2015/12/Theraplay-December.pdf

CHUNGA, L. S. (enero – diciembre de 2008). NIVELES DE SATISFACCIÓN FAMILIAR Y DE COMUNICACIÓN DE PADRES E HIJOS. Peru. Obtenido de http://www.unife.edu.pe/publicaciones/revistas/psicologia/2008/sastisfaccionfamiliar.pdf

Diane E. Papalia, R. D. (2012). Desarrollo humano duodecima edicion. In Papalia, Desarrollo humano duodecima edicion. (p. 625). Mexico: McGRAW-HILL/INTERAMERICANA EDITORES S.A DE C.V.

Fonagy, P. (1999). Persistencias transgeneracionales del apego: una nueva teoría. Revista nº 3.

Jessica Mroz Miller, D. L. (2010). Theraplay for children who are adopted or in Foster care. In A. M. Phyllis B. Booth, Theraplay: Helping Parents and Children Build Better Relationships Through Attachment-Based Play. Jossey Bass.

Timmer, :. A. (2012). Parent-Child Interaction Therapy: Enhancing Parent-Child Relationships. Psychosocial Intervention. Retrieved from http://dx.doi.org/10.5093/in2012a16: http://psychosocial-intervention.elsevier.es/index.php?p=watermark&idApp=M6LJZ6W5&piiItem=S1132055912700728&origen=psyint&web=psyint&urlApp=http://psychosocial-intervention.elsevier.es/&estadoItem=S300&idiomaItem=es&alternativo=true Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal

Velasco, R. F. (2014, septiembre – diciembre). TERAPIA DE INTERACCIÓN PADRES-HIJOS (PCIT). Retrieved from Papeles del Psicólogo [en linea]: http://www.redalyc.org/html/778/77832241002/

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