Gaslighting: una manipulación peligrosa

La manipulación puede ser una herramienta muy poderosa. Ese gran poder puede ser utilizado de manera dañina si las intenciones son velar por su propio interés, aún aplastando los intereses y derechos del otro. 

Una de las formas de manipular al otro es el Gaslighting. Esto consiste en confundir, manipular, culpar y minimizar las vivencias o declaraciones de una persona de forma malintencionada (Galán y Figueroa, 2017). El gaslighting no suele ser evidente, sino que se enmascara en actos de amor, ayuda, protección, guía, entre otros. El problema del Gaslighting es que la víctima duda de su propia cordura y sus juicios, haciéndole más vulnerable a la influencia del agresor. Es un mecanismo altamente peligroso de la violencia psicológica. 

Algunos ejemplos de Gaslighting más evidentes pueden ser (Abramson, 2014):

  • Estás loca
  • No seas tan sensible
  • No seas paranoica
  • Estaba relajando
  • No significa nada
  • Estas imaginando cosas
  • Estás sobre reaccionando
  • No te pongas así
  • Eso nunca pasó
  • No tienes evidencias
  • Estoy preocupad@, creo que no estás bien.

Según Cynthya Stark (2019) hay dos tácticas para hacer Gaslighting:

  • Sidestepping: evadir evidencias que apoyan su testimonio
  • Displacing: atribuirle defectos cognitivos o del carácter para que su argumento no tenga credibilidad

Esta autora aclara que algunas personas hacen Gaslighting sin darse cuenta, mientras que otros lo hacen estratégicamente para lograr un objetivo. Es difícil que una persona externa, incluyendo la víctima, discierne entre estos porque el último tiende a negarlo y manipularlo para que no lo parezca. 

Entre las consecuencias del Gaslighting se encuentran la culpabilización, pánico, enojo, daño a la autoestima, a la autonomía, dependencia emocional, depresión, pérdida de sí mismo, entre otros (Galán y Figueroa, 2017). Puede ser muy peligroso, incluso se puede perder la vida, pues se trata de abuso psicológico. 

Ariel Leve brinda algunas estrategias para sobrevivir el Gaslighting:

  • Confía en tu versión de la realidad, se desafiante.
  • No trates de convencerle, la lógica no funcionará.
  • Acepta que la persona no cambiará.
  • Distingue entre el mundo del agresor y el mundo real.
  • Reconoce cuando te están haciendo Gaslighting.
  • Escribe lo que realmente ocurrió en la conversación.

A estas agrego:

  • Mantente conectad@ a otras personas, mejor aún si son personas que no se relacionan de forma cercana con el agresor. 
  • Crea tiempo a solas, para que conectes contigo mism@ y puedas conocer mejor tus percepciones de la realidad.
  • No importa cuanto ames y comprendas a la persona, esta no cambiará por tí.
  • El hecho de que puedas continuar aguantando, no significa que vale la pena seguir en la relación (amorosa, laboral o de amistad).

 

Escrito por: Nicole Troncoso

 

Abramson, K. (2014). TURNING UP THE LIGHTS ON GASLIGHTING. Philosophical Perspectives, 28, 1-30. doi:10.2307/26614542

Stark, C. (2019). Gaslighting, Misogyny, and Psychological Oppression, The Monist, Volume 102, Issue 2, April 2019, Pages 221–235, https://doi.org/10.1093/monist/onz007

Galán Jimenez y Figueroa Varela (2017). Gaslighting. La invisible violencia psicológica. UARICHA Revista de Psicología. Vol. 14, No. 32, enero-abril 2017, pp. 53-60

Leve, A. 16 Mar 2017. How to survive gaslighting: when manipulation erases your reality

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