El papel de la literatura en la niñez

´´Es la literatura: fuente de vida y esperanza´´ Gonzalo Flancale

La literatura ha acompañado al ser humano desde tiempos inmemoriales, esto suponiendo que nace el acto literario primero en la imaginería popular y luego en la lectura-escritura. Sería cuestión de años de búsqueda, el encontrar al primer hombre que, luego de ganarse su lugar en enciclopedias, no haya tenido contacto con algún tipo de literatura en sus primeros años. La niñez es uno de los primeros diálogos con el mundo y en este período, llamado por José Martí, ´´la edad de oro´´, se cimentan bases para el futuro. Demostrar la fuerza del libro y su influencia en el desarrollo cognitivo del niño lo creo innecesario; más bien, debo recomendar las miles de biografías de personajes ilustres y se verá, en la mayoría de los casos, el contacto con la lectura.

La práctica nos brinda lo que la teoría no puede: certeza. El siguiente trabajo tiene como objetivo: esclarecer, mediante 4 escolios (comentarios), puntos esenciales para comprender la relación entre la niñez y la literatura.

II

Escolio 1ro: La literatura y sus ventajas

En palabras del psicoanalista Evelio Cabreja: “Los niños necesitan, pan, afecto y literatura´´. Es una trinidad: primero se alimenta un niño, luego se le quiere y finalmente, antes de dormirse, se le lee un cuento. Se incluye la literatura porque ayuda al descubrimiento de un factor indispensable para todo ser humano: la imaginación. Se ven favorecidos el tiempo, espacio y pensamiento simbólicos. Se hace predominante el dominio de ciertas metáforas contenidas en citas específicas, aunque no se comprendan del todo para estas edades.

´´Es grave que un niño crezca carente de metáforas, pues la esencia de la niñez es la capacidad de jugar. Y es el juego el territorio natural de la metáfora. ´´[1] El juego trae varios estímulos para la imaginación del niño: creación de personajes, diálogos y escenarios diferentes de la vida real.

Esta relación entre literatura y niñez, se puede ver incluso antes del parto. ´´La literatura, expresada en canciones de cuna, arrullos, nanas, cuentos, libros de imágenes, historias cotidianas, tiene efectos en las emociones, la psique, la imaginación y el inconsciente de los niños.´´[2]

Otro beneficio que se puede contemplar desde la infancia temprana, es el fortalecimeinto del vínculo entre padres -hijos. Diversos elementos se reconfortan: seguridad, aprendizaje (oral-visual) y afecto. No se puede asumir que en estos primeros años la comprensión del contenido será óptima, por lo que se espera de los libros una mayor riqueza en: situaciones afectivas, escenarios y ambientes.

También se puede hablar de la ventaja que representa el disfrute y conocimiento del lenguaje a tempranas edades a través de: rimas infantiles, poesía y canciones. De tal forma se va familiarizando el niño con: musicalidad, cadencia, ritmo y melodías. A través de lo que puede ver y escuchar,  el niño también irá desarrollando ciertos tipos de relaciones con personajes y resolviendo conflictos ficticios que ayudará a su desarrollo psicosocial y en cierta medida a la búsqueda de una identidad.

Escolio 2do: Papel de la literatura en la niñez

Se concibe la literatura como: herencia, medio de transmisión cultural y representación del mundo. Hace al niño consciente de la existencia de categorías y grupos. Ayuda a la ampliación lingüística y a su vez mejora las capacidades de comunicación del niño.

2.1. Críticas al ámbito escolar

Se asume muchas en las instituciones educativas la transmisión cultural en formas que no pertenecen a la literatura. Ejemplos son: cuentos orientados a las lecciones morales, mensajes pedagógicos, enseñanza de ortografía/caligrafía/gramática. Funciones ´´de tipo utilitarista´´[3]. Dicho utilitarismo ha hecho que se pierda de vista el enfoque estético y cultural de los libros. En este fenómeno también ha tomado su papel el mercado y por consiguiente editoriales.

Escolio 3ro: Literatura en nuestros días

´´[…] Adquiere un modo de encarar el mundo que no se concentra exclusivamente en la idea de uso, sino que también es capaz de valorar las cosas por sí mismas. Y el niño traslada esta actitud a su relación con otros seres humanos. No es sólo la capacidad para dotar una forma de vida lo que hace moralmente valiosa la imaginación metafórica, sino la capacidad de encarar los productos de la fantasía como algo que no tiene un fin más allá de sí mismo, que es bueno y deleitable de por sí. El juego y la diversión no son meros aditamentos o suplementos de la vida humana, sino paradigmas para encarar los elementos centrales de la vida. En este sentido, el deleite del lector cobra otra dimensión moral, como preparación para las actividades morales de todo tipo en la vida. (1997, p. 72)´´[4]

Nuestra época, en palabras de Edgar Morin, atraviesa un estado de hiper-prosa, donde se cotraponen raciocinio/intuición y en donde las ideas comprobables priman, dejando por fuera lo sensible, intuitivo y emocional. En definitiva, se ha denigrado a la literatura como fin y se ha resaltado como medio para lograr diversos aspectos, dejando a un lado lo estético y sensible que tanto impregnan en un niño.

Escolio 4to: La calidad literaria

Depende de: ´´(…) el manejo del lenguaje, la estructura y la arquitectura de la obra, el ritmo, la caracterización y fuerza de los personajes (si estamos frente a una obra narrativa o dramática); el tiempo, la intertextualidad, la densidad de las palabras, las imágenes poéticas (…)´´[5]

La calidad literaria de las obras leídas a niños deberá estar encaminada, de tal forma, que nutra su imaginación, algo que será de ayuda a la hora de desarrollar el pensamiento representacional y sus capacidades de interpretación abstracta en etapas posteriores del desarrollo.

III

La niñez requiere de estímulos a la imaginación y todas las obras leídas desde la infancia temprana deberán estar encaminadas a tal estimulación. Recordar que no entienden a la perfección cuestiones filosóficas o de interpretación nos hará velar, ante todo, por el disfrute de los niños al escuchar  una narración determinada. Facilitará el desarrollo de esta práctica en la niñez, un apego en las siguientes etapas del desarrollo, que de una forma u otra, podrá ser herramienta para la resolución de problemas de toda índole que estén al alcance de las manos.

Escrito por: Alejandro González Franco 

Fuentes citadas

[1] Robledo, Beatriz Helena. La literatura y los niños. Cuatro escolios imprescindibles. Localización: Infancias Imágenes, ISSN-e 1657-9089, Vol. 17, Nº. 1, 2018, págs. 125-130. Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.

[2] Robledo, Beatriz Helena. La literatura y los niños. Cuatro escolios imprescindibles. Localización: Infancias Imágenes, ISSN-e 1657-9089, Vol. 17, Nº. 1, 2018, págs. 125-130. Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.

[3] Robledo, Beatriz Helena. La literatura y los niños. Cuatro escolios imprescindibles. Localización: Infancias Imágenes, ISSN-e 1657-9089, Vol. 17, Nº. 1, 2018, págs. 125-130. Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.

[4] Martha Nussbaum (1997, pág 72).

[5] Robledo, Beatriz Helena. La literatura y los niños. Cuatro escolios imprescindibles. Localización: Infancias Imágenes, ISSN-e 1657-9089, Vol. 17, Nº. 1, 2018, págs. 125-130. Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *