El arte es una forma de comunicación

Pablo Picasso dijo “ el artista es un receptor de emociones que vienen de todas partes: del cielo, de la tierra, de un trozo de papel, de una forma que pasa, de una tela de araña “ , con esto Picasso nos deja entender que una pieza de arte involucra muchas emociones tanto para la persona que la produce, como para la persona que va a apreciarlas, es importante saber cuáles son los procesos por los cuales se ven involucrados la creación de una obra artística y cuáles son los efectos que genera en la persona que visualiza esta obra.

El arte es una manifestación de creatividad que ha acompañado al ser humano desde los primeros tiempos, además de ser una forma de comunicación, ha sido una manera de que las personas puedan expresar sus emociones y sentimientos, una obra de arte emane un conjunto de emociones que se pueden trasmitir a través de las obras, aunque para el artista puede expresar distintas emociones de las que pueden interpretar la persona que admira  la obra de arte.

En la creación de una obra de arte el arista pasa por un proceso donde el lóbulo frontal direcciona las tomas de decisiones, también interviene la memoria en este proceso ya que la memoria guarda ciertas emociones y sentimientos que podemos generar tanto cuando creamos una obra de arte como cuando la observamos, (Vidal, 2009).

 ¿Cómo se producen las obras artísticas?

Las obras artísticas se producen a partir de las percepciones del mundo que tiene la persona que está generando la obra artística, y esto surge a raíz del hemisferio derecho que es el encargado de las emociones y sentimientos, y como ya sabemos esto es algo fundamental en la creación de una pieza de arte, por eso el artista debe tener un flujo de emociones constante a la hora de realizar una obra de arte.

Las obras artísticas también se producen por la experiencia previa que tenga la persona de un tema en determinado o de un sentimiento y que esto lo inspire a crear algo nuevo que pueda reflejar lo que está sintiendo en ese momento o lo que sintió en algún momento determinado. Por eso el arte es una forma de descarga emocional donde las personas pueden expresar sus emociones de forma libre y creativa.

Cuando nos enfrentamos a una producción artística nuestro cerebro trabaja para darle forma y sentido a la información que nos llega. Es decir, tenemos una habilidad innata para organizar formas y patrones de manera que consigan tener sentido, la teoría de la Gestalt nos explica muy bien estos principios que ayudan a entender mejor como se producen la obras artísticas y que impacto crea en las persona que la aprecia. También esta teoría explica los procesos por los cuales el cerebro va decodificando las imágenes y formas que ve para así darle un sentido más completo al igual que transformar lo que está viendo en algo que tenga sentido para el espectador.

Emociones y conocimiento 

Como ya hemos visto, el arte tiene una fuerte conexión con nuestras emociones y nuestra memoria, se han hecho investigaciones que han arrojado que el arte produce en nuestro cerebro un aumento en el flujo de la sangre hasta de un diez por ciento que es similar a lo que ocurre en nuestro cerebro cuando nos enamoramos. (Sousa, 2011).

Las emociones son una base fundamental tanto en la creación de la obra de arte como en la apreciación de ella, y las emociones también son las que nos permiten a nosotros poder tener  ese grado de empatía y reconocimiento de las cosas que pueden estar ocurriendo en la vida de una persona.

Beneficios de crear y observar arte

Si el simple hecho de observar arte produce este tipo de respuestas en el cerebro, involucrarse en el proceso creativo va mucho más allá. Crear arte, en cualquiera de sus variantes, revitaliza el cerebro de maneras que se distinguen de simplemente observarlo.

Los estudios han asociado un efecto del arte en nuestro cerebro se relaciona con aumentos en la conectividad funcional en el cerebro, junto con la activación mejorada de la corteza visual. Los investigadores comparan la creación de arte con ejercicio para el cerebro e incluso sugieren que, de manera similar a cómo el ejercicio físico ayuda al cuerpo, crear arte puede ayudar a mantener la mente aguda y lúcida en la vejez.

Incluso, la creación artística propia ayuda a enfrentar situaciones estresantes y difíciles que se presentan en nuestra vida cotidiana. No se necesita ser un artista reconocido para crear arte. Al contrario, el proceso creativo sin expectativas es la forma de disfrutarlo completamente (Wright et al., 2006).

El arte tiene muchísimos beneficios en la vida de las personas, y para crear arte no se necesita ser un profesional, tan solo se necesita dejarse llevar por las emociones y dejar que la creatividad fluya, además de que desarrollamos un sin número de habilidades podemos expresar nuestras opiniones acerca de lo que sea que nos aqueja o de lo que nos gusta mucho y así poder descargar ciertas cargas que llevamos día a día.

Escrito por: Danna Vassallo

Referencias:

 

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