Crisis de la Adolescencia

Escrito por: Camila Guzmán

La adolescencia es considerada la etapa más crítica, que fluye a través de un extenso y complejo proceso entre la infancia y la edad adulta. La palabra “crisis” se asocia al caos, y con ello a los problemas que trae.

La crisis en la adolescencia es la pérdida del equilibrio, una ruptura de la estabilidad que parecían tener cuando niños, pero que con la llegada de la pubertad desorganiza todo aquello que estaba controlado. Esto es más común de lo que se puede pensar. La adolescencia trae cambios fisiológicos y emocionales, que afectan a nivel psicológico, y que pueden provocar crisis de oposición, desarreglo emotivo, imaginación desbordada, sentimientos de inseguridad, angustia y crisis de originalidad, tanto a nivel individual, como social.

Surge debido a que los adolescentes empiezan a definir su propia identidad mientras estos van pasando de un mundo que gira en torno a la familia a un mundo que está centrado en la comunidad. Empiezan a tomar sus propias decisiones, rompen las reglas, mayormente desafiando a los padres, tienen amigos que no son de agrado para los mismos, y tienden a consumir drogas y alcohol. También suele ser común en esta etapa, que comparen el estilo de vida de otras familias con el de la suya.

Esta crisis es inevitable, algunos pasan por esta de manera poco notable, mientras otros de manera más conflictiva, pero todo adolescente se verá sujeto a cambios biológicos, emocionales, sexuales y sociales. Viene provocado por estas distintas alteraciones. El joven, intentando ser independiente de sus padres, adopta comportamientos de oposición hacia ellos, que dependiendo la gravedad y la duración, podría traer consecuencias.

Entre las complicaciones que esto podría traer, cabe destacar:

  • La anorexia y la bulimia, ambas relacionadas al cuerpo, que trae alteración de la conducta alimentaria, obesidad, disgusto con ciertas partes del cuerpo, y obsesión acerca de una figura corporal perfecta.
  • Cambio continuo donde el adolescente presenta fracaso y no se va superando a sí mismo, básicamente, pone un freno a sus capacidades intelectuales.
  • Ansiedad de manera social y escolar, ataques de pánico, que no se identifican con facilidad debido a la costumbre.
  • Depresión, que va aumentando con los años, donde hay tristeza profunda, cansancio, aburrimiento, baja autoestima, poca actividad social, entre otros.

 

 

 

 

 

 

Como padre ¿qué se puede hacer para controlar la situación?

Lo primero que se debe hacer es estar al tanto que la situación ocurre de manera más frecuente de lo que se imagina, informarse y sobre todo no tener ansiedad ante esta, ya que frecuentemente los padres tienden a tener más ansiedad que los propios adolescentes cuando esta etapa se refiere. Si se sabe esperar lo que viene, se afronta mejor.

Para mantener un balance en la relación padres e hijo y motivarlo a tomar decisiones correctas, se debe evitar conflictos en este caso, que afecten la relación interpersonal familiar, sino más bien crear un equilibrio. Esto no significa dejar de apoyar o consentir a los hijos, sino tener las pautas correctas para poder educarlos. También, mantener conexión de lo que se dice, no decir una cosa para mañana hacer otra, no se puede exigir lo que no se es, sino mantener la decisión a pesar de las circunstancias; se debe tener mucha paciencia, valorar todas sus virtudes y destacarlas, dar consejos adecuados, demostrar que se está presente, mantener comunicación y saber decir no, porque de lo contrario, si existe mucha accesibilidad para el joven, puede que este quiera irrumpir las reglas, por el simple hecho de pensar que a sus padres les da igual o no les importa.

Paciencia, constancia y amor, forman el trío perfecto para poder manejar la crisis de la adolescencia, y que esta pase casi desapercibida tanto a nivel parental como para el resto de la casa.

Superar por sí mismo una crisis es muy difícil. Si no se tiene control total de la situación, sería recomendable acudir a un profesional del área para que pueda intervenir, este los aconsejará en la elección que hay que tomar y les guiará. Podría ser:

  • El psicólogo se interesa por el adolescente, en este caso el psicólogo infanto-juvenil, quien ayuda a sobrellevar la situación de una manera estratégica y favorable, pero implica tiempo, paciencia y dedicación.
  • El terapeuta familiar, puede ayudar a la familia en general a sobrellevar la crisis en la adolescencia.
  • El psiquiatra, médico especializado, prescribe medicamentos para calmar el sufrimiento inmediato. Es un excelente mediador para una depresión o un trastorno del comportamiento.

Para conseguir que el adolescente quiera obtener ayuda profesional, es necesario explicarle que el profesional se trata de una persona neutra y que podrá aportarle para su bienestar, es totalmente confidencial, nadie se enterará de lo que se habla y podrá ayudarle a comprender lo que le ocurre. Se le puede dar la opción de ir sólo a probar qué tal es y si se siente a gusto. Lo más importante es que confíe en quien le recibe, y de no ser el caso, siempre se podrá buscar a uno que le trasmita la confianza suficiente como para poder expresar como va llevando la etapa tan significativa.

 

 

Bibliografía

http://www.redalyc.org/html/778/77808710/

http://dramendozaburgos.com/blog/crisis-de-la-adolescencia/

http://rpp.pe/lima/actualidad/crisis-en-la-adolescencia-noticia-570426

https://www.conmishijos.com/educacion/adolescentes/la-crisis-de-la-adolescencia/

http://www.isabelmenendez.com/escuela/adolescencia.pdf

https://www.guioteca.com/adolescencia/%C2%BFque-es-la-crisis-de-la-adolescencia-y-como-enfrentarla/

 

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