Beneficios de tener mascotas en casa

Actualmente se tiene registrado que un 65% de la población convive con sus mascotas en el hogar. Esto nos hace entender que tener mascotas, mas que ser una molestia, pasa a ser la compañía perfecta para nosotros, los seres humanos.

“Los animales de compañía aporta beneficios físicos y psicológicos a toda la familia” (psicología y mente, Navarro).

Por esto muchos psicólogos recomiendan tener animales para así desarrollar ciertas aptitudes, e incluso existen terapias donde el animal es el elemento principal de esta para tratar ciertas enfermedades o trastornos.

Los 7 beneficios de tener una mascota en casa.

Favorece la actividad

Tener un animal de compañía, mas si es perro, quiere decir que estaremos mas motivados a salir y hacerlo varias veces al día. Aunque el motivo de las salidas son las mascotas las personas que los acompañan son beneficiados directamente con esta acción, es ideal para aquellas personas con una vida con poco movimiento y que muchas veces no tienen deseos de hacer grandes esfuerzos por ellos mismos.

Nos ayuda a hacer ejercicio físico

Mas que salir varias veces al día por la mascota, el tenerla también implica hacer ejercicio de una forma mucho mas intensa, ya sea por un movimiento lanzando algún objeto, muchos humanos consideran que salir a correr con un perro es una excelente idea.

Nos ayuda a estructurar nuestro tiempo

El ser humano muchas veces necesita la rutina para funcionar de la forma mas correcta, por lo que al tener una mascota le proporcionamos a esta la rutina, organizando así de forma indirecta nuestro tiempo también.

Nos ayuda a mejorar nuestro sentido de la responsabilidad

Tener a un ser vivo que dependa totalmente de nosotros para desarrollarse o para realizar sus necesidades básicas como alimentarse, nos hace sentir vivos y necesarios. Según el estudio de Fundación Affinity de niños y animales, un 90% de los niños dedicaría parte de su tiempo a cuidar a su animal; un 80% daría su juguete favorito por él y un 75% se levantaría temprano para pasearlo. ( psicología y mente, Navarro)

Nos ayuda a expresar nuestras emociones

Un animal es sin duda un derroche de amor, lo que implica que nos mostremos mucho mas demostrativos y que esto se lo podamos transmitir a los demás, haciendo así más efectivas nuestras relaciones interpersonales.

Facilitación de la socialización

Nuestra mascota puede ser el principal tema de conversación, para comenzar una conversación con un desconocido o simplemente para compartir ideas con alguien mas, para así buscar o llegar conclusiones acerca de las mascotas u otras temas.

Especialmente en terapias psicológicas

Los animales son estupendas opciones para ser utilizados con personas que presentan diferentes tipos de trastornos, existen muchas terapias asistidas que los principales protagonistas son los animales, para lograr un progreso o desarrollo que sea beneficioso para la persona con dicho problema.

Disminuye el riesgo cardíaco

Un estudio realizado por  la American Heart Association, determinó que las mascotas pueden reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca. Estos estudios determinaron que las personas que sacan a pasear a su perro, cumple con un 54% más de los niveles de energía que se recomiendan para la rutina diaria. Gracias a este ejercicio, la persona está menos propensa a sufrir enfermedades cardiovasculares. (Mejor con salud)

Si lo que deseas es tener un corazón sano una buena idea es tener una mascota, lo recomendable seria caminar con ella 150 minutos a la semana.

Evita el sentimiento de soledad

El hecho de tener un animal en casa ayuda significativamente a desaparecer el sentirse solos, evita notablemente las depresiones, ya que se vive en constante contacto físico y en comunicación. Se dice incluso que quienes hablan con animales, esto les sirve como un método de relajación.

Reduce el estrés

Estudios realizados demuestran que el acariciar y tener constante contacto con las mascotas pueden reducir los sentimientos de estrés y ansiedad. Esto sucede ya que

la caricia sobre el animal estimula la liberación de una hormona llamada oxítocina (Mejor con salud). La cual esta relacionada directamente con la vinculación emocional.

Recomendaciones

  • Si decides tener un perro es importante que sepas que este necesita horas al aire libre .
  • Si eres una persona con mucha energía, lo que se recomienda es que tengas un animal con mucha energía al igual que su dueño para que así la relación sea mas satisfactoria.
  • Si tienes niños pequeños, los perros grandes y agresivos no son buenos para ellos ya que podrían agredirlos físicamente.

Escrito por: Karla Michelle Corporan Brown

Bibliografía

 

Madrastras y padrastros: lo que deben saber

En algunas familias, cuando llega un adulto (pareja del padre o la madre) los niños parecen adaptarse y aceptar sin esfuerzo alguno. Pero algunas familias que se unen tras un segundo matrimonio pueden llegar a ser diferentes y chocar de mala manera, haciendo más creíbles las malévolas historias de madrastras y padrastros..

Con un padrastro o madrastra las cosas son muy diferentes, él o ella es alguien a quien el niño no está acostumbrado y lo puede sentir como un total extraño que quiere formar parte de su vida personal.

En algunas familias los niños se pueden encontrar con un padrastro o madrastra después de que uno de los padres fallece y la otra persona quiere seguir adelante conociendo otras personas, que uno de los padres haya tenido un relación fuera del matrimonio y decida al final quedarse con esa persona o una de las más comunes el divorcio.

Ya sea que el niño que esté pasando por un duelo por el fallecimiento de uno de sus padres o por la separación o el divorcio de sus padres el niño necesita tomarse su tiempo para procesar y analizar la situación que está pasando y prepararse por si viene una madrastra o un padrastro para así poder aceptarlo.

Hay cosas que algunos padrastros o madrastras que cuando llegan a la nueva familia quieren lograr o hacer muy rápido y eso puede causarle conflictos con el niño e incluso su relación con el progenitor que pueden ser:

  • Tratar de tomar el lugar del padre o la madre.
  • Castigar físicamente a los hijos.
  • Asumir una postura de autoridad.
  • Involucrarse en discusiones de la pareja con el o la ex.
  • Contrariar la autoridad paterna o materna del ex.
  • Hablar mal de la ex-pareja.
  • Presionar a la pareja o enojarse por el tiempo que comparte con los hijos.

Se puede decir que la reacción de los niños cuando se les impone adquirir una madrastra o un padrastro puede ser de total rechazo pero también depende de cómo haya sido la relación al principio. Algunos niños puede que hagan rabietas o sean directos de que no quieren a la nueva figura parental. Por eso es importante el abordaje de los hijos desde la etapa del noviazgo para que así el hijo pueda ir conociendo poco a poco al nuevo miembro.

¿Cómo se puede el niño sentir al respecto?

Cuando el niño se enfrenta la situación de que uno de sus padres muere o se divorcian, el niño puede empezar a sentirse abandonado o que ya no lo quieren por esta razón al niño se le dificulta volver a confiar en otra persona porque puede que sientan que esa persona también puede lastimarle o a su padre que este en ese momento.

Puede ocurrir que el padre o la madre del niño se sienta feliz y contento porque encontró una pareja y que no estará solo/a y que el hijo se pueda sentir bien porque tendrá o tiene un nuevo padre o madre pero al contrario el hijo puede sentir o verlo como una traición hacia su otro progenitor y pueden empezar los problemas.

Es frecuente que, ante el re matrimonio de algunos de los progenitores, el hijo pase momentos difíciles, pues además de la pérdida de la familia anterior se encuentra con conflictos de lealtad hacia sus padres por las madrastras o padrastros. El interactuar o pertenecer a más de una casa y recibir menos atención del su padre/madre biológico con quien vive y la presencia de la nueva pareja, implica situaciones nuevas que puede que no sepa manejar.

El divorcio y el re matrimonio pueden impactar de forma negativa en la asistencia al colegio y en las bajas calificaciones. Cuando es reciente la situación el hijo puede no querer ir al colegio, tener actos de rebeldía hacia el progenitor, etc.

Es importante crear nuevas relaciones en la nueva familia, se necesita mucho tiempo y cuidado ya que obligar a un hijo a que sienta alguna clase de afecto hacia la madrastra o el padrastro puede resultar imposible.

Es necesario conservar la relación que los progenitores tenían con los hijos antes de formar su nueva familia, esto facilita que los hijos puedan aceptar más fácil a la nueva pareja porque o sienten que le están quitando el amor ni el tiempo que los progenitores pasan con ellos. Un terapeuta familiar puede ayudarles en este proceso de adaptación y a manejar las dificultades que afloran.

Escrito por: Alondra Corominas

Bibliografía

https://kidshealth.org/es/parents/stepparent-esp.html

https://www.hola.com/salud/enciclopedia-salud/2010031245162/pediatria/infancia/los-ninyos-ante-sus-padrastros-y-hermanastros/

Las barreras que un padrastro o madrastra no deben cruzar

 

 

El efecto del divorcio sobre el desarrollo social y emocional del niño

El divorcio es la separación de una pareja de manera legal, pero, ¿Qué pasa cuando hay niños en medio de este proceso? Y ¿Qué se puede ver afectado en ellos a causa de un divorcio?

Cuando una pareja toma esta decisión, se pueden generar distintos problemas al haber niños de por medio. Dentro de estos problemas se encuentran los efectos del divorcio en el desarrollo social y emocional del niño.

¿Qué es el desarrollo social y emocional del niño?

El desarrollo social y emocional es aquel que abarca las emociones, la personalidad y las relaciones sociales del niño. Según el libro Desarrollo Social y Emocional (2008): “Entre los 6 y 12 años se producen cambios significativos en el desarrollo cognitivo, social y emocional del niño. Éstos avances se traducen en una mejor y más realista comprensión de las emociones, una integración más cabal y profunda de los rasgos personales y unas amistades mas solidas e intimas que las de la primera infancia. Todo ello redunda en una mayor autonomía personal y un reajuste profundo del auto-concepto.” Es decir, entre ésta edad, en los niños, es que se nota más el desarrollo social y emocional y, además, es capaz de entender y regular sus emociones negativas.

Efectos del divorcio en la parte social.

Partiendo del análisis de los efectos del divorcio en los niños, es complicado determinar si es solo el divorcio el que causa problemas en la parte social, ya que esta también se puede ver afectada por otras circunstancias sociales. José Antonio García (2004) citó que Kalter (1989) nos expresaba algunos factores que pueden influir en la parte social:

  • El cambio de residencia, escuela y amigos. El divorcio de los padres puede provocar que el niño tenga que irse a vivir a otro lugar, cambiar su escuela y también cambiar su círculo de relaciones sociales al que está acostumbrado. Esto puede causar un problema en el desarrollo social del niño de gran importancia, ya que, son lugares y personas a los cuales ya está relacionado.
  • Convivencia forzada con un padre o con miembros de la familia de alguno de ellos. Con esto el niño se ve forzado a convivir con el padre que adquiera su custodia. No siempre la elección del padre con el que convivirá es la que el niño quiere, así que, no siempre esto tendrá un efecto tan fuerte.
  • Disminución de la socialización del padre con el que no convive. Al niño tener que quedarse a convivir con uno solo de sus padres, disminuye la interacción con el otro. Esto causa que una de sus relaciones sociales se vea afectada de manera importante.
  • Introducción de parejas nuevas de los padres. Esta situación no se da en todos los casos de divorcio, pero cuando sucede, es algo totalmente nuevo para el niño, ya que, tendrá que conocer y tal vez convivir con una persona extraña y nueva.

Efectos del divorcio en la parte emocional.

Anneliesse Dangel Gutiérrez (2010) expresó: “La separación de los padres es el más grande estrés que un niño puede soportar. Muchos niños asumen la responsabilidad de reconciliar a sus padres y algunas veces se sacrifican a sí mismos en el proceso. En la pérdida traumática de uno o de ambos padres debido a la separación, los niños pueden volverse vulnerables tanto a enfermedades físicas como mentales.” Esto nos puede confirmar que los cambios emocionales que atraviesa un niño durante el divorcio de sus padres son delicados y de suma importancia.

Dentro de los efectos que tiene el divorcio en la parte emocional del niño encontramos:

  • Posible rechazo a querer ir a una escuela distinta.
  • Posibles trastornos de conducta.

Agregando a lo anterior, José Cantón Duarte (2002) citó que Pagani (1997) nos dice que los niños que viven la separación antes de los 8 años edad, durante la preadolescencia presentan ansiedad, hiperactividad, agresiones físicas en el contexto escolar y desobediencia y conductas desafiantes.

Para finalizar, se evidencia que el divorcio no es nada simple y menos para el desarrollo social y emocional de un niño, ya que, este es el más afectado. Los efectos sobre este desarrollo pueden ser a largo a plazo y afectar distintos aspectos en la vida del niño.

Sin embargo, un divorcio manejado considerando las necesidades emocionales de los niños, con una adecuada comunicación y negociación entre los padres, y con una red de apoyo para el niño, puede aminorar las consecuencias negativas en los niños y hasta ayudarlos a desarrollar recursos para afrontar situaciones difíciles en sus vidas. A muchos padres les puede ayudar recurrir a un terapeuta de pareja que haga mediación, o a otro profesional que realice mediación para el divorcio, para que el proceso sea lo menos lesivo posible para sus hijos y para ellos mismos.

 Escrito por: Erika Robles Durán

Referencias.

  • Begoña Delgado Egido, A. C. (2008). Desarrollo Social y Emocional del niño.
  • Duarte, J. C. (2002). Las consecuencias del divorcio en hijos. Obtenido de http://masterforense.com/pdf/2002/2002art16.pdf
  • Garcia, J. A. (2004). Efectos del divorcio en niños. Obtenido de http://www.psicoterapeutas.com/terapia_de_pareja/divorcio_hijos.html
  • Gutierrez, A. D. (2010). Estudio psicosocial de la separacion de los padres. Obtenido de http://biblioteca.usac.edu.gt/tesis/13/13_1765.pdf

¿Los niños pueden tener depresión?

La depresión es un trastorno que también afecta a niños, quizás no exactamente igual que con los adultos pero es un hecho de que si ocurre. Ahora bien, ¿Cómo se presenta en niños y/o bebes? ¿Cómo le afectaría en el desarrollo social?

La depresión no es un trastorno que solo afecta a adultos, debido a lo extraño que suena, se creía que la depresión solo se presentaba en comienzos de la adolescencia. El psicoanalista estadounidense René Spitz, acuñó el término Depresión Analítica para referirse al síndrome que sufrían los bebés de los orfanatos cuando se les privaba de cuidados relacionados con el apego durante el primer año de vida. Además de que se tenía un razonamiento de que los niños no tienen preocupaciones pero la realidad es que si las tienen, puesto que su desarrollo cognitivo no le permite encontrar explicaciones racionales a la gran mayoría de las cosas que le ocurren y no sólo se preocupan por los problemas reales, sino también por los imaginarios.

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno en el que la persona se siente abrumada por la tristeza, pierde interés en las actividades y muestra otros síntomas como culpa excesiva o falta o limitación de alguna facultad física o mental que imposibilita o dificulta el desarrollo normal de la actividad de una persona.

Efectos de la depresión en bebes y/o niños

La depresión en niños puede ser severa y de larga duración y puede interferir en todos los aspectos de su vida diaria, desde el rendimiento escolar hasta sus relaciones con amigos y familiares.

Dos psicoanalistas, en los años cuarenta, aparecen las primeras descripciones de  la Depresión Infantil,  (Spitz y Wolf, 1946) observaron cómo algunos niños separados de las madres por ingreso en instituciones presentaban un cambio en su comportamiento: lloro, desinterés, apatía, descenso del apetito, retraimiento y estancamiento en el desarrollo físico.

En los niños más pequeños a veces es muy difícil diagnosticar la depresión porque los síntomas, por lo regular, son diferentes a los de los adultos. Por ejemplo, en los bebes, la depresión puede manifestarse como una incapacidad para prosperar o ganar peso, o como una demora en el habla o el desarrollo motor. En los niños de edad escolar, la depresión puede manifestarse como conducta antisocial, preocupaciones excesivas, perturbaciones del sueño o fatiga no justificada. (Morris, 2009)

El síntoma más frecuente en niños de 3 a 6 años es la ansiedad, fobias, trastornos alimenticios, probablemente no exprese muchas emociones, no juega con otros niños a menos que se lo pidan, habla poco, no se relaciona con los demás, presenta disminución del hambre, se alteran con facilidad, dificultad psicomotora y del desarrollo emocional.

De 7 a 11 años, los síntomas son un poco mas anormales, ya que presenta apatía, lentitud, hiperactividad, se aburre con facilidad, se siente culpable, miedo a la muerte, falta de atención, disminución del rendimiento escolar, fobia al colegio, trastornos del sueño y psicosomático.

Para finalizar en el desarrollo social, los niños adquieren conductas, creencias, normas morales y el objeto del aprecio de su familia y de los grupos culturales a los que pertenece. La socialización en los niños determina, en su mayoría, la persona que será en el futuro. Un niño que presente falta de interés en las actividades que requieran sociabilidad con otros, es una señal para estar al tanto de su comportamiento o desenvolvimiento en la sociedad.

Escrito por: Narcy Guzmán

Referencias

https://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/depresion-ninos-informacion-padres-familiares

González, Carlos. https://www.emagister.com/blog/la-depresion-los-primeros-anos-vida-depresion-anaclitica/

Morales, Alejandro. https://www.institutomodernocomitan.com/copilacion/

Morris y Maisto. (2009). Trastornos Psicológicos. En Psicología (517). México: Pearson.

¿Los videojuegos pueden ser buenos para los niños?

A lo largo de las últimas décadas la accesibilidad de los videojuegos para los niños ha aumentado en gran medida, antes se pensaba que los videojuegos pueden llegar a impulsar a la agresividad y limitar la actividad social en los niños, pero, en la última década los videojuegos “online” han llamado la atención de los niños siendo unas de las razones el relacionarse con sus amigos desde la comodidad y seguridad de sus hogares.

Cuando videojugamos se hace necesaria la utilización y la activación de estímulos relacionados con los dos hemisferios del cerebro, de manera interactiva y mutuamente reforzada. La emoción, el instinto, la fantasía y el desorden nos ofrecen la oportunidad de razonar, deducir, analizar y sintetizar con rigor. Sólo así podemos llegar a comprender cómo las tradicionales categorías lógicas no son por sí solas capaces de explicar la complejidad de nuestro convulso mundo y su fascinante universo simbólico. (Gramigna & Gonzalez, 2009)

Todo esto nos lleva a deducir que los videojuegos estimulan lo que es la imaginación, la empatía, el razonamiento lógico y la capacidad de entender el entorno que nos rodea, tanto como en el juego como en la vida “real”.

Guerrero defiende en su artículo Herramientas lúdicas, pedagógicas y metodológicas a través de los videojuegos que los videojuegos otorga una capacidad de comunicación y sumergen al individuo a un mundo imaginario, que puede ser usado para crear una manera de crear un juego educativo que entretenga al jugador. (Guerrero, 2014)

Ventajas

Algunos estudios reconocen que los videojuegos apoyan el desarrollo de una amplia gama de estrategias que son muy importantes para el aprendizaje como: la resolución de problemas, el aprendizaje de secuencias, el razonamiento deductivo y la memorización. Además, resulta fácil introducir estrategias didácticas grupales como el trabajo cooperativo o el aprendizaje basado en resolución de tareas. (González y Blanco, 2008).

Los videojuegos tienen aspectos positivos relacionados con el aprendizaje de nuevas lenguas y estrategias de pensamiento. (Fuentes, L., & Pérez, L, 2015)

  1. Estimulan el desarrollo de las habilidades físicas-mentales.
  2. Habilidades de pensamientos
  3. La mayor parte de los videojuegos fomenta la memorización y la investigación.
  4. Les permite saber las consecuencias de sus acciones y el efecto que tiene.
  5. Fomenta la amistad y el liderazgo
  6. Incrementa la eficacia al trabajar bajo presión

Perjuicios

El uso de videojuegos puede repercutir en el rendimiento escolar cuando, por jugar, se descuida la realización de tareas escolares, se sacrifican horas de sueño o se exponen a demasiadas horas ante la pantalla sin respetar los periodos de descanso necesarios. (Fuentes, L., & Pérez, L, 2015)

  1. Algunos géneros de videojuegos son impactantes emocionalmente a los niños.
  2. Pueden generar comportamientos agresivos.
  3. Remplazan actividades como deporte, paseos y tareas escolares.
  4.  Disminuye el rendimiento académico.

Se debe tener presente que para los niños lo importante es el juego y no el juguete, y que únicamente requieren, como requisito indispensable, que los padres le presten el tiempo necesario para que los niños se sumerjan en el mundo lúdico, en el que aprenderán habilidades que les permitirá llegar a ser personas que no dependen del explosivo desarrollo tecnológico de la información y la comunicación, sea ésta la televisión, la radio, la música, los videojuegos, la telefonía, el internet, etcétera. (Reyes et al., 2014)

Al final de cuenta determinados géneros de videojuegos pueden influir en la mentalidad del niño dependiendo a la edad en la que lo sumerjan a este. Si bien los niños escogen los videojuegos que desean jugar en ese instante, muchos padres no prestan atención a los contenidos de dichos juegos y no ponen un límite a las horas jugadas ni le explican que es una fantasía y que muchas de las acciones y decisiones no se pueden hacer en el “mundo real” y deben tener presente que los videojuegos no son malos de por si para los niños, pero no por eso deben dejarlos horas delante de un ordenador y no estar presente para saber el contenido y determinar si sus hijos están capacitados de tratar los temas en dicho videojuego.

Escrito por: Lorena Feliz

Bibliografía

Fuentes Fuentes, L., & Pérez Castro, L. (2015). Los videojuegos y sus efectos en escolares de Sincelejo, Sucre (Colombia). Opción, 31 (6), 318-328.

GONZÁLEZ, C. y BLANCO, F. (2008). Emociones con videojuegos: Incrementando la motivación para el aprendizaje Revista Electrónica Teoría de la Educación y Cultura de la Información.

Echeverri, J. (2014). Herramientas lúdicas, pedagógicas y metodológicas a través de los videojuegos. Revista e-ikon (1), 24-30.

Gramigna, A., & Gonzalez, J. (2009). Videojugando se aprende: renovar la teoría del conocimiento y la educación. Dialnet.unirioja.es.

Reyes, K., Sanchez, N., Toledo, M., Reyes, U., Reyes, D., & Reyes, U. (2014). Los videojuegos: ventajas y perjuicios para los niños. Medigraphic.com.

La adicción a los videojuegos en los adolescentes

Cuando una nueva tecnología se crea, por lo general tiene muchos usos sumamente positivos, pero también negativos, ya que siempre hay personas que la utilizan de manera equivocada. Ese es el caso de los videojuegos. Desde que llegaron al público, en los años 70, estos medios de entretenimiento se han convertido en algo casi imprescindible en muchos hogares. Esto hace que haya la posibilidad de un acceso constante por parte de los jóvenes, lo cual puede convertirse, si no se tiene cuidado, en una adicción.

La adicción a los videojuegos: una enfermedad mental

Es importante tener un concepto claro de qué es la adicción. Según la RAE (2018), es una “dependencia de sustancias o actividades nocivas para la salud o el equilibrio psíquico”. Una persona que es adicta a algo no puede dejarlo con facilidad, incluso si sabe que le hace daño. En muchos casos cree que no tiene ningún problema, o dice que puede dejarlo si quiere. Sin embargo, no puede lograrlo sola.

Muchos adolescentes han tenido un comportamiento dependiente y dañino hacia los videojuegos, y sin embargo no fue sino hasta el 2018 cuando la Organización Mundial de la Salud reconoció que la adicción a los videojuegos era un desorden mental, bajo el nombre de “gaming disorder”,  o desorden del juego, en español. Si tomamos en cuenta a Tejeiro (2001), podemos inferir que esto se debió a la falta de consenso al referirse a la adicción como concepto y a la poca investigación que había en torno al tema. De ahí la importancia de aclarar correctamente su significado y saber cuándo está presente la adicción. Si esto no se hace, no se podrá trazar una línea entre una afición saludable y una obsesión patológica por este tipo de entretenimiento.

¿Cuándo podemos decir que hay una adicción?

La adicción a los videojuegos que un adolescente puede llegar a sufrir tiene un grupo de síntomas muy claros. Según Torres (s. f.), el aislamiento social para jugar, pobre desempeño en los estudios, no saber cuánto ha pasado jugando, sufrir de problemas con la postura, y reaccionar con ira cuando le interrumpen las partidas son indicadores de que el adolescente tiene un problema con esto y que requiere de ayuda.

Pero estos síntomas son más que señalizadores: son problemas en sí mismos. Cuando un adolescente se aísla por los videojuegos, prefiere estar jugando a estar con otras personas con las que antes estaba. Esto le hace daño, ya que los adolescentes necesitan identificarse con amigos. Tampoco le queda tiempo para dedicarse a las responsabilidades del colegio, y esto puede frenar su desarrollo intelectual. Está tan enfocado en el juego que no sabe lo que ocurre alrededor, por lo que deja de practicar el manejo del tiempo. Su cuerpo, además, se daña porque está todo el tiempo en una misma posición y no se ejercita. Por si fuera poco, deja de aprender el manejo correcto de sus emociones debido a las reacciones intensas que tiene si no logra las metas.

¿Por qué algunos adolescentes se vuelven adictos, mientras que otros no?

No todos los adolescentes que juegan son adictos,  por lo tanto, hay ciertos factores de riesgo. Según Ameneiros y  Ricoy (2015), los jóvenes no adictos tienen cierto control parental sobre lo que hacen con su tiempo libre. Esto quiere decir que si un adolescente no tiene supervisión podría utilizar de manera excesiva los videojuegos.

Otro factor muy influyente es, según Vallejos y Capa (2010), el mal funcionamiento familiar. Los adolescentes que viven en hogares inestables suelen utilizar con mucha mayor frecuencia los videojuegos, y tienden también a abusar de ellos, ya que son una manera de escapar de la realidad.

Un tercer factor es la mala regulación emocional. Según Estévez, Herrero, Sarabia y Jáuregui, (2014), los adolescentes adictos tienen un problema a la hora de regular sus emociones negativas y además tienen una gran impulsividad a la hora de actuar. Esto quiere decir que no son capaces de ponerse límites y juegan demasiado sin pensar en otras responsabilidades.

¿Qué hacer al respecto?

Hemos visto que los videojuegos, usados en demasía, ocasionan muchos problemas en los adolescentes. Sin embargo, los videojuegos no son malos en sí mismos. Pueden, con regulación, ser como cualquier otro instrumento de ocio. También les pueden generar beneficios: pueden hacer que tengan otros amigos con los mismos gustos, pueden darles una sensación de pertenencia e identidad, pueden también ayudarles a bajar el estrés.

Así que, para que los beneficios sean más, hay que evitar que se conviertan en un problema. Debe regularse la cantidad de horas que los utilizarán. También se puede negociar con los adolescentes, y usar los videojuegos como un reforzador positivo por realizar ciertas cosas. Otra cosa que se puede hacer es, si están usándolos como escapismo, ayudarlos a resolver por sí mismos los problemas que tengan.

Pero si ya es un problema, hay que buscar tratamiento. Se ha descubierto la posibilidad de que la terapia cognitivo conductual ayude a promover un uso adecuado de los videojuegos. (Marco y Chóliz, 2013). Por lo tanto, si un joven tiene una adicción a los videojuegos, el camino adecuado es la ayuda profesional, donde se le ayudará a ser capaz de tener control de sus aficiones, y que estas no lo controlen a él.

Escrito por: Danielly Calderón Ramirez

Bibliografía

Ameneiros, A., y Ricoy, M. C. (2015). Los videojuegos en la adolescencia: prácticas y polémicas asociadas. Revista De Estudios E Investigación En Psicología Y Educación, (13), 115-119. Recuperado de http://revistas.udc.es/index.php/reipe/article/view/reipe.2015.0.13.451/pdf_379

Estévez, A., Herrero, D., Sarabia, I., y Jáuregui, P. (2014). El papel mediador de la regulación emocional entre el juego patológico, uso abusivo de Internet y videojuegos y la sintomatología disfuncional en jóvenes y adolescentes. Adicciones, 26(4), 282-290. Recuperado de http://www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/26/26

Marco, C. y Chóliz, M. (2013). Tratamiento cognitivo-conductual en un caso de adicción a Internet y videojuegos. International journal of psychology and psychological therapy, 13(1), 125-141. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4159070

Real Academia Española. (2018). Adicción. Diccionario de la lengua española. (23.ª ed.) Recuperado de https://dle.rae.es/?id=0k8i4DT

Tejeiro, R. (2001). La adicción a los videojuegos. Una revisión. Adicciones, 13(4), 407-413. Recuperado de http://adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/555/547

Torres, A. (s. f.) Adicción a los videojuegos: síntomas, causas y tratamiento. Barcelona. Psicología y Mente. Recuperado de https://psicologiaymente.com/clinica/adiccion-a-videojuegos

Vallejos, M., y Capa, W. (2010). Video juegos: adicción y factores predictores. Avances en Psicología, 18(1), 103-110. Recuperado de http://www.unife.edu.pe/publicaciones/revistas/psicologia/2010/miguelvallejos.pdf

World Health Organization. (2018). Gaming Disorder. Recuperado de https://www.who.int/substance_abuse/activities/gaming_disorders/en/

Impacto de las pandillas en Adolescentes.

”Las primeras características negativas de las pandillas: violencia, negativismo, rechazo a lo establecido y anti utilitarismo.”-(Cohen, 1955.)1

 Con el gran incremento de adolescentes uniéndose a pandillas, ha habido cada vez mayor convocatoria de investigación para determinar por que estos se unen a las pandillas, los efectos a largo plazo del curso de vida de estos adolescentes que pertenecen a pandillas.

Las pandillas representan un problema para toda la sociedad, pero también de forma más directa aquellos adolescentes que se están haciendo parte de estas ya que las pandillas pueden traerle consecuencias peligrosas.

 Rango de Edad y Genero:

 Acumulativo de pertenencia a pandillas de inicios hasta la edad de 19 años.

Dentro de la encuesta de Seattle Social Development Project, el 21,4% de los encuestados (n=173) reporto haberse unido a una pandilla. La edad promedio en la que los encuestados se había unido a una pandilla fue de 14.9 años. Ningún individuo informo haberse unido a una pandilla después de los 19 años (Figura)2.

Lo cual nos muestra que el rango mayoritario de adolescentes que se unen a pandillas se encierra entre los 14-15 años, dando suma importancia a la formación moral desde la adolescencia temprana, ya que en esta edad son más vulnerables y por ende propensos a unirse a pandillas.

En el tema del género, basándome en la literatura del Aggression and Violent Behavior3, Volume 37, 2017, el género predominante en las pandillas es el masculino, por mayor porcentaje, y por esta razón las hembras en las pandillas ha sido un tema pasado por alto por años, pero a pesar de esto, es una novedad el hecho de que si hay un número considerable de chicas adolescentes que se unen a pandillas, incluso se ha evidenciado que existen pandillas únicamente femeninas.

 ¿Por qué se unen los adolescentes a las pandillas?

 Social, económico y cultural son los factores que empujan a muchos adolescentes en la dirección de formar parte de una pandilla.” (Rizzo, 2003).4

El principal factor que lleva a los adolescentes a unirse a una pandilla es la falta de comunicación padre e hijos, incluyendo esto que los jóvenes sienten que no reciben apoyo o atención en casa, no se sienten importantes, también hay falta de supervisión parental. Y todo esto es algo que se remonta desde la niñez en cuanto a la forma de crianza, la falta de dedicación de los padres a inculcar valores en sus hijos, y la poca importancia a realmente tomarlos en cuenta, ofrecerles amor, apoyo y un digno ejemplo a los niños.

Los casos más destacados son los adolescentes que se unen a estas pandillas en busca de un sentido de pertenencia y de identidad.

Otros en busca de suplir sus necesidades básicas, como comida, ropa, refugio, o en busca de protección, en este caso las pandillas pueden representar una forma de supervivencia.

Otros factores importantes a mencionar son los individuales, tales como la baja autoestima, eventos violentos en su niñez, tanto violencia domestica como ambiente peligroso en sus propios barrios.

Algunos adolescentes sienten una descarga emocional cuando desobedecen a la autoridad o cometen delitos.

Mucho tiempo de ocio o falta de propósito o proyectos.

Los adolescentes son rutinariamente demonizados por los políticos y los medios de comunicación.

¿Cómo influyen los medios en el incremento de adolescentes en pandillas?

En películas y programas televisivos de los jóvenes como violentos, pandilleros, ladrones, ha creado todo un ambiente que se ha convertido en una especie de escuela en la que se les muestra a los jóvenes como vestir, comportarse y actuar de manera a expresar abiertamente su rechazo social, su rebeldía y su inconformidad con el sistema.

”El cine creo toda una mitología sobre una generación rebelde, por naturaleza ensimismada en sus conflictos generacionales y derrotada de antemano por sus vicios.” (Berthier,2000)5

 ¿Que ofrecen las pandillas a los adolescentes?

Las pandillas pueden funcionar como familias sustitutas para algunos adolescentes. De esta manera ofreciéndoles un sentido de pertenencia. Estas prometen dar un apoyo incondicional, también dando la impresión de que siendo parte de estas obtendrán respeto. Destacan el hecho de que proveer protección a sus miembros.

Estas ofrecen una manera de obtener ganancias económicas a través de actividades ilegales.

De manera general, esta idea de ”seguridad” que ofrecen las pandillas conlleva a que un gran número de adolescentes se unan a estas ignorando las consecuencias y riesgos que representan pertenecer a una pandilla.

 Consecuencias de pertenecer a una pandilla en la adolescencia:

Las consecuencias que esto representa son tanto a corto plazo como a largo plazo en su vida, en ámbitos como la salud mental, su desarrollo psicosocial, y de manera más impactante en su vida adulta.

Según un reporte de American Psychiatric Association en 1994 6, se evaluó a miembros de pandillas a largo plazo, en cuanto a su salud mental dieron resultados para la depresión mayor o trastornos de ansiedad generalizada, abuso o dependencia del alcohol o drogas, todo esto a la edad de 27,30,33 años.

Es razonable pensar que para un adolescente unirse a una pandilla puede interrumpir y corromper su transición a la adultez, y por ende esto tendrá un impacto negativo, limitando así las oportunidades futuras que se le presenten.

Por ende, queda evidenciado que el pertenecer a una pandilla desde adolescente, ya sea que esto sea solo por un corto tiempo, va a impactar en su vida presente y futura de manera negativa.

 En conclusión, considero que la identificación temprana de los riesgos que representan el pertenecer a una padilla, puede servir de prevención para muchos adolescentes, para que no por el hecho de que sientan que le ofrezca muchas cosas como antes mencionamos, ignoren las numerosas y graves consecuencias que están le pueden traer. Así que esperamos que toda la información presentada sirva concientizar a los adolescentes de que estas no representan una solución, y poder tomar buenas decisiones.

 Escrito por: Sorielis Martinez Díaz

 

Bibliografías:

1.- Albert K. Cohen, Delinquent Boys: The Culture of the Gang, Free Press, Glencoe, Illinois, 1955. Recuperado de: https://search.proquest.com/openview/f20cd2911eac793f60fd7f1a40a7d4fa/1?pq-origsite=gscholar&cbl=1818729

 2.- Cumulative gang membership onset through age 19 years: Seattle Social Development Project, Washington, 1985–2008. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3987584/

 3.- The lives of female gang members: A review of the literature. Aggression and Violent Behavior, Volume 37, 2017. Recuperado de: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1359178916302270

4.- Rizzo, M. (2003). Why do children join gangs? Journal of Gang Research, 11(1), 65-75. Recuperado de:https://psycnet.apa.org/record/2003-09839-005

 5.- Héctor Castillo Berthier, op. cit., 2000, p. 167. Recuperado de: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S1607-050X2004000100006&script=sci_arttext

 6.- Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4th edition. Washington, DC: American Psychiatric Association; 1994. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3987584/

Cómo Prevenir la Conducta Delictiva en Jóvenes

En nuestro país, República Dominicana, una parte de los adolescentes tienen una conducta antisocial. Abandonan los estudios y se dedican a la delincuencia, y si bien. La adolescencia es una etapa de cambios, tanto físicos y emocionales donde pueden aparecer conductas de riesgos, una desobediencia en las normas y una conducta antisocial, y este tipo de conducta pueden ser prevenidos con un debido diagnóstico.

La desobediencia a las normas sociales y familiares y las conductas infractoras que a ella se asocian, son un problema de alta prevalencia en la infancia y adolescencia, y pueden interferir en el desarrollo psicosocial del menor si no se realiza una intervención adecuada y precoz. (Gámiz, Ibáñez, Rodriguez & Espigares, 2014)

La alta participación de jóvenes en actos antisociales y delictivos es una amenaza potencial para el desarrollo individual, social y económico de un país (Morales, 2008; Organización Mundial de la Salud [OMS], 2003)

Factores de riesgos

  • Factores parentales
  • Educación caracterizada por la agresión física – verbal.
  • Patrones de disciplina incorrectos.
  • Caos en el hogar.
  • Divorcio con hostilidad y resentimiento entre los padres.
  • Abuso, maltrato infantil.
  • Trastornos psiquiátricos.
  • Factores socioculturales
  • Privación económica.
  • Vivir en zonas urbanas marginadas.
  • Padres desempleados.
  • Falta de apoyo social.
  • Factores psicológicos
  • Haber sido criado en condiciones caóticas y negligentes.

Manifestación de síntomas de problemas de comportamiento:

  • Agresión hacia las personas y animales.
  • Acoso o amenaza a las demás personas.
  • Uso de armas que pueden ocasionar daño físico.
  • Destrucción de propiedad.
  • Engaños, mentiras o robos.
  • Roba sin confrontar a la víctima.
  • Violación de las reglas familiares y sociales.
  • Se escapa del colegio.
  • Poca tolerancia a la frustración.

Los jóvenes con estas características atraviesan sin éxito por los procesos de educación formal, debido a ello se involucran en actividades marginales y de alto riesgo psicosocial. (Moffitt y Caspi, 2001)

Detrás de estas conductas antisociales realizadas por los adolescentes existen necesidades de orden psicológico, familiar y social que van a actuar para el mantenimiento o la prevención de esta tendencia. (Gámiz, Ibáñez, Rodriguez & Espigares, 2014)

Se debe especificar la gravedad de la conducta, ya que puede ser leve, moderada o grave.

Es leve si pocos o ningún problema de comportamiento exceden de los requerido para el diagnóstico.

Se considera grave cuando varios problemas de comportamiento exceden de lo requerido para realizar un diagnóstico.

Es moderada si el número de problemas está entre leve y grave.

Para tratar este tipo de comportamiento se debe:

  • Aumentar la competencia social.
  • Enseñar estrategias de resolución de problemas.
  • Enseñar a disminuir el estrés y la agresividad.
  • Si hay un mal funcionamiento familiar, se debe hacer terapia familiar.
  • Cuando junto a la conducta antisocial se detectan déficits en las competencias personales, sin que esté afectado por el funcionamiento familiar, se implementa un programa de pensamiento prosocial -que incluye capacidad de empatía, autocontrol y autoestima. – (Gámiz, Ibáñez, Rodriguez & Espigares, 2014)
  • Se realiza una respuesta puntual que se enfoca en las consecuencias penales.

Sin embargo, existen factores de protección, entre ellos:

  • Coeficiente intelectual alto
  • Temperamento fácil.
  • Habilidades sociales.
  • Buenos hábitos.
  • Ambiente escolar apropiado.
  • Ambientes no delictivos.
  • Ambiente familiar sano y estable.

Y aunque la conducta antisocial es algo que tenemos presente en nuestra sociedad, y es algo que tenemos “normalizado” en ciertos aspectos a tales puntos que hay personas que dicen “Este lo único que lo va a detener de ser un delincuente es que lo maten” pero existen formas de disminuir esta conducta y es algo que se debe enseñar a los padres, profesores y estudiantes del país, para poder disminuir las conductas delictivas en este.

Escrito por: Lorena Feliz

 

Bibliografía.

Gámiz, J., Ibáñez, G., Rodriguez, P. and Espigares, J. (2014). La prevención de la conducta antisocial del adolescente en su contexto: programa de intervención socioeducativa con menores infractores de 12 a 14 años | Sepypna.com. [online] Sepypna.com. Available at: http://www.sepypna.com/articulos/prevencion-conducta-antisocial-adolescente/ [Accessed 10 Feb. 2019].

Morales, H. (2008). Factores asociados y trayectorias del desarrollo del comportamiento antisocial durante la adolescencia: implicaciones para la prevención de la violencia juvenil en América Latina. Interamerican Journal of Psychology, 42, 129-142.

Organización Mundial de la Salud. (2003). Informe mundial sobre la violencia y la salud. Washington: O.M.S

Moffitt, T. E. y Caspi, A. (2001). Childhood predictors differentiate life-course persistent and adolescence-limited antisocial pathways among males and females. Development & Psychopathology, 13, 355-375.

Sexting: autoimagen y autoconcepto en adolescentes

A medida en que la tecnología va apoderándose de las comunicaciones ha llevado a que las redes sociales sean el medio de comunicación más interesante para los jóvenes, esto cada día se liga al deseo natural de que los jóvenes quieran explorar su sexualidad y nace el interés repentino de jóvenes que comienzan a interesarse por el fenómeno del sexting. Autores definen el sexting de la siguiente manera: ‘ El sexting es la práctica que se dedica al envío de imágenes y vídeos de contenido sexual a través de las redes sociales y aplicaciones móviles’’ (Arjona, 2018).

Entre las razones por las cuales los jóvenes hacen sexting, mencionare las 3 más relevantes:

  1. AUTOAFIRMACIÓN. Cuando el adolescente entra a lo que es su proceso de desarrollo psicológico y busca así mismo su propia identidad necesitara autoafirmarse, definirse sexualmente y sentir que pertenece a un grupo. Lo mismo opina Patricia Herrera (1998) ‘’Por lo general cuando los adolescentes no encuentran una vía adecuada de autoafirmación tratan de buscarla en este tipo de grupo donde fácilmente la encuentran, con el reconocimiento grupal ante la imitación de sus patrones inadecuados’’.

 

  1. SEXUALIZACION PRECOZ. Según INTECO Y PANTALLAS AMIGAS (2004) ‘’ Este concepto alude a la tendencia por adelantar la adolescencia a edades cada vez más tempranas, y se manifiesta sobre todo en las niñas. El hecho de que las menores adopten conductas sexuales impropias a su edad puede comportar a riesgos a nivel psicosocial.’’ Mas sin embargo si tomamos a un país como Republica Dominicana en el cual la sexualizacion precoz de las niñas se da tanto en clases bajas como en las altas, vemos que en las clases bajas se utiliza esto para explotarlas sexualmente o simplemente porque sus madres no pueden (monetariamente o conductualmente) con ellas.

  

  1. BAJA AUTOESTIMA. Según la psicóloga Magdalena Turcios (2011), “la mayoría de jóvenes que participan en el “sexting” no tienen mucho amor propio.  Si analizamos porque se da tanto el envío de imágenes y videos provocativos entre ellos, observamos que hay mucha carencia afectiva y baja autoestima”.  En mi opinión, la baja autoestima puede ser el factor que sea más vulnerable ya que una persona con esta condición puede dejarse calentar los oídos muy fácilmente y encontrara regocijo en la primera persona que la haga sentir bien, aunque sea haciendo lo mal hecho.

 

Una vez hemos entendido que quienes practican sexting son víctimas, entonces podemos entender el riesgo que esto conlleva para la identidad que lo representa. El primer riesgo es la difamación, que según Ramón Gómez Serna (1959) “Exceso de fama: difamación.” Y efectivamente una persona a que es difamada se debe a una fama ya establecida por una acción o conducta, en este caso puede ser el video o fotografía que este haya enviado. Luego está el grooming, que Webster et al. (2010) definen el “online grooming” como sigue: “El proceso por el que un individuo se hace amigo de un joven (de 17 años o menos) para tener un contacto sexual online, a veces con la participación de webcams que permiten compartir la explotación con otros abusadores de menores, y que puede extenderse a un encuentro físico para cometer un abuso o agresión sexual”.

 

Y el más fuerte para muchos adolescentes: el ciberbullying puede ser definido como un patrón de conducta en donde se escoge a un individuo como blanco de una agresión sistemática por parte de una o más personas. Según autores “La víctima, generalmente, tiene menos poder que los agresores” (Baron y Byrne, 2005). Es por eso que en el ciberbullying se da la situación de que cuando se produce la burla esta puede ser compartida no solo entre amigos cercanos, sino en el mundo entero, ya que con un solo clic podemos hacer que esto llegue a todas partes sin poder remediar (en algunos casos) o tener control sobre esta.

Tal fue el caso de Amanda Todd una joven que con 12 años tomo la decisión de hacer Webcam con un desconocido y subirse la blusa, mostrando así sus pechos y este comenzó a acosarla. Amanda no obedeció sus órdenes asi que este como venganza le envío a todos los compañeros de su comunidad tanto educativa como de su vecindad su foto sin blusa, esto trajo burlas, mas acoso, hasta que la chica no pudo soportarlo y luego de grabar un video pidiendo ayuda, se suicidó.

Es así como descubrimos que esto no es un juego, y que si conocemos de alguien que hace esta práctica no se debe señalar ni rechazar, más bien se debe hacer conciencia del riesgo que esto supone para él/ella.

Escrito por: Alexandra Ortíz

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 –           Arjona Laura, 2018, Sexting: grado de aceptación en los adolescentes de Cataluña https://ddd.uab.cat/record/194823

 –           Herrera Patricia, 1998. Principales factores de riesgo psicológicos y sociales en el adolescente. http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75311999000100006&script=sci_arttext&tlng=pt#+

 –           INTECO Y PANTALLAS AMIGAS, 2004. Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo prevenirlo http://www.sexting.es/wp-content/uploads/guia-adolescentes-y-sexting-que-es-y-como-prevenirlo-INTECO-PANTALLASAMIGAS.pdf

 –           MITCHELL, K., FINKELHOR, D. Y WOLAK, J. (2001). Risk factors for and Impact of Online Sexual Solicitation of Youth. Journal of the American Medical Association. 23(285): 3011-3014.

 

Influencia de la familia en adolescentes homosexuales

Aunque no soy religiosa, en el sentido de que no voy a la iglesia periódicamente, leo la biblia o hago ayuno, creo en Dios, y conozco su palabra, pero también creo en la libertad y en que cada quien tiene derecho a hacer lo que le hace sentir bien y feliz.

Para mi trabajo, quise hablar sobre la homosexualidad ya que es un tema que ha sido de mucha polémica en la actualidad, las personas piensan que el ser homosexual es algo nuevo “una moda” tal vez, pero la verdad es que es algo que ha estado presente desde tiempos inmemoriales en nuestra historia.

 

Pero para ser más claros necesitamos saber ¿qué es la homosexualidad?

La homosexualidad ha sido considerada de diversas maneras a lo largo de la historia, dependiendo del momento social o religioso, así como de las diferencias culturales también.

Esta como tal, es conceptualmente definida por APA como “la atracción sexual que siente alguien hacia otra persona de su mismo sexo” APA, también dice que “la homosexualidad no debe considerarse como una enfermedad mental, ya que los psicólogos, psiquiatras y otros profesionales de la salud mental, concuerdan en que la homosexualidad no es un trastorno mental, ni un problema emocional”

Esta no tiene, tampoco, ningún origen biológico, ni es algún fenómeno médico-patológico, por lo tanto, no significa algún problema genético que lleve a trastornos de la identidad sexual, ya que la mayoría de los homosexuales tienen claro su sexo, de no ser así, se ubicaría dentro de otro género llamado “transexualidad”

Este concepto de homosexualidad se aplica tanto para hombres como para mujeres.

Desde el punto de vista estadístico en el informe de Kinsey la homosexualidad exclusiva y permanente a lo largo de la vida de una persona “esta se presenta de un 5-10% en hombres y de un 2-3% en las mujeres, en consecuencia a esto la mayoría de los hombres con un 56% son los que ven su vida social y familiar más afectada después de declararse abiertamente homosexual” (A. C. Kinsey, 1948-1953)

Kinsey también dice, que “es importante diferenciar entre las personas que son homosexuales de aquellas que tienen una conducta homosexual accidental (adolescencia, o por situaciones de aislamiento)”

Y en esta primera es en la que nos v

 

amos a centrar “la homosexualidad en la adolescencia”

Si bien puede tenerse cierta inclinación hacia personas del mismo sexo ya en la infancia, el proceso de la homosexualidad suele iniciarse en la adolescencia, cuando es más intenso y fácil de identificar.

Pues, como dice Pamela Rojas G. «Homosexuality and adolescence» citando al (Committee on adolescence, octubre, 1993)  “La adolescencia es una etapa en la que los jóvenes tratan constantemente de encontrarse a sí mismos, definirse, y hallar su identidad, no solo a nivel social sino también dentro del contexto sexual; el adolescente homosexual, además de tener que luchar contra el rechazo social y la homofobia, también tiene que enfrentarse a aceptarse a sí mismo”

Cabe destacar, sin embargo, que por lo menos entre los jóvenes, descartando muchas otras variables como el factor ambiente y social, se han aprendido a aceptar entre ellos, pero ¿cómo piensan aun los de generaciones pasadas acerca de la homosexualidad en la actualidad?

Según una encuesta realizada por mí a adolescentes homosexuales de una comunidad latinoamericana en Facebook, el resultado de la pregunta “cuando le dije a mis familiares que era homosexual ellos…” fue de un 38% “me entendieron y apoyaron” ante un 62% “me rechazaron y juzgaron” por lo que podemos concluir que, a la mayoría de los familiares latinoamericanos, aún no muestran una conducta comprensiva ante hijos con tendencias homosexuales.

Las causas de esto pueden ser:

  • Por la religiosidad.
  • Por “moral”
  • Por tabúes sociales o pensamientos arcaicos.

Por religiosidad

La Teología, que es el conocimiento religioso-cristiano considera que la homosexualidad es “un pecado que Dios aborrece”

Como países latinoamericanos, la mayoría de la población es cristiana, por lo tanto, utilizan lo que dice la biblia como excusa para el rechazo.

Por moral

Como bien sabemos, la moral son un conjunto de reglas y normas que establecen cómo se supone que debemos actuar e incluso pensar dentro de lo que es “socialmente correcto” para muchos aún, ser homosexual además de ser un pecado, también es una “charlatanería”

Por tabúes sociales y pensamientos arcaicos

La forma antigua de pensar que tienen algunas personas les recuerda que en tiempo anteriores habían “menos homosexuales” y que ahora hay más porque esto se ha convertido en un movimiento popular o en una moda (cuando en realidad la homosexualidad no es nada nuevo, y el hecho de que “hayan más” se debe a la reciente libertad que hay hoy en día)

Pero esto no es lo más importante del tema, sino que estas reacciones, positivas o negativas, que tengan los familiares de adolescentes homosexuales pueden ser muy significativas para ellos. Aunque…

¿Realmente es importante para los adolescentes cómo reaccionan sus familiares?

La respuesta es sí. Aunque a simple vista pueda parecer que a los jóvenes no les interesa nada de lo que sus familiares opinen de ellos y su forma de vivir, la verdad es que si lo hace. Este aparente desinterés en realidad resulta de las nuevas situaciones a las que el adolescente debe enfrentarse que lo desligan de los intereses que su familia tiene y lo llevan a buscar nuevas visiones del mundo con las que se sienta más identificado. Esto es debido a que los adolescentes son vulnerables a las influencias de los modelos sociales y a los entornos de vida que frecuentan (Máiquez, 2004)

No es que “nada les importe” en realidad es todo lo contrario, por eso se debe ser bastante delicado y cuidadoso a la hora de responder cuando un adolescente se declara homosexual, pues hay que recordar que a pesar de declarar importarle muy poco lo que sus familiares piensen, no deja de ser una prioridad para ellos lo que opinen de sí en sus casas.

Por ejemplo, en otra encuesta realizada en Facebook, los resultados de la pregunta “¿te importa lo que tus familiares piensen de ti?” fueron de un 32% “no” y un 58% “sí” lo que quiere decir que si, a la mayoría de los jóvenes sí les importa mucho lo que sus familiares opinen de ellos, por lo que obviamente las diferentes reacciones de estos traerán diferentes consecuencias.

Consecuencias de reacciones negativas:

En otra encuesta de preguntas abiertas realizada a tres personas que sufrieron rechazo familiar ante su “confesión” las respuestas a la pregunta “¿cómo te afectó la reacción negativa de tus familiares?” Fueron las siguientes:

  • Me sentí muy mal por ser rechazada por las personas en las que más confiaba.
  • Me sentí incomprendido y sobre todo más confundido.
  • Me hicieron sentir solo y como si fuera una mala persona.

Por otro lado, otra encuesta de preguntas abiertas realizada a tres personas que obtuvieron el apoyo y comprensión de sus familiares presentan las siguientes respuestas a la pregunta “¿cómo te ayudó la reacción positiva de tus familiares?”:

  • Me sentí bien, porque me entendieron y no me hicieron a un lado por mis preferencias.
  • Me ayudaron a darme cuenta de que puedo confiar en ellos y contarles todo lo que hago.
  • Fue hace algunos años y creo que entonces no estaba segura de lo que quería, pero gracias a que “no me miraron mal” y me dejaron ser, descubrí que en realidad no era lesbiana.

Analizando las respuestas, para concluir, podemos darnos cuenta de que la reacción que tomen los familiares puede ser contraproducente de ser negativa, pues el juzgarlos y rechazarlos solo logran confundir más a los jóvenes, les hace sentir aislados y que no pueden confiar en su propia familia.

Y que, si se les trata de comprender, las consecuencias pueden ser positivas, pues les ayuda a darse cuenta de que tal vez sólo sea parte de una fase propia de la etapa por la que están pasando o de ser realmente así, les hace sentir aceptados y les ayuda a ser feliz y disfrutar de su sexualidad.

Escrito por: Leidy Modesto

Referencias

  • Enciclopedia de la psicología Ed. oceano, tomo IV – 1ra ed. (1986) España; Diccionario: concepto de “homosexualidad” página 104.
  • «Sexual orientation, homosexuality and bisexuality». American Psychological Association (2013) https://www.apa.org/helpcenter/sexual-orientation
  • Enciclopedia de la psicología Ed. oceano tomo I – 1ra ed. (1986) España; capítulo 4 “la sexualidad” página 107.
  • C. Kinsey (1948) Informe Kinsey “la homosexualidad exclusiva y permanente a lo largo de la vida de una persona” recuperado de la Enciclopedia de la psicología Ed. oceano tomo IV – 1ra ed. (1986) España; Diccionario: concepto de “homosexualidad” página 104
  • (Pamela Rojas G. Noviembre, 2011) «Adolescencia y homosexualidad; nuestro rol como médicos». Medicina familiar UC. http://medicinafamiliar.uc.cl/html/articulos/065.html
  • (Erick Gómez Cobos, 2007) «Adolescencia y familia: revisión de la relación y la comunicación como factores de riesgo o protección» https://www.redalyc.org/html/802/80212387006/